| Historia: |
Los orígenes de Pulpi se remontan al neolítico ya que de esta etapa se halló en el municipio un hacha de diorita y una hoja labrada de pedernal. De la civilización hispano-romana también han aparecido restos, muy especialmente en las zonas costeras, tales como piezas de cerámica, figuras, lucernas, herramientas, capachos de esparto que hablan de una vida intensa que se asentaba sobre el trabajo del mar (Salinas de Terreros) y de la mina (Pilar de Jaravía). La Edad Media hace de Pulpí punto de paso entre Lorca y Vera, lo que significa que también ruta entre levante y poniente a través del Valle del Almanzora, y, en los dos siglos que van de la toma de Lorca a la de Vera, en una especie de tierra de nadie, típica de frontera en tiempos de guerra, que seguiría incluso tras la Reconquista debido a las constantes penetraciones de los piratas berberiscos y hasta del enfrentamiento por sus tierras entre veratenses y lorquinos que intentaron ocuparlas. Sólo ya en el XVIII se culmina el proceso de ocupación de los campos de Pulpí por los colonos de Vera, y se inicia un período de prosperidad (en el que destaca la producción de esparto) que alcanza su culmen, un siglo después, con la actividad minera en Sierra Almagrera. Y, a finales del XX, cuando las minas fueron cerrando y el esparto es ya un recuerdo, esa tierra siempre fronteriza que hasta hace muy poco ha tenido el prefijo telefónico de la comunidad vecina, es hoy un más que pujante centro de producción agrícola, el principal puntal de la nueva agricultura intensiva en el levante de la provincia y un pueblo que está inundando Europa de productos y de su propia marca, Pulpí, Almería, sinónimo de muchos de los cogollos de lechuga, pimientos pequeños a veces picantes u otras especialidades que encontramos en cualquier supermercado.
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