Los orígenes de Barbate se remontan a la prehistoria, más concretamente, a tiempos remotos del Paleolítico, cuando el pithecantropo practicaba la caza en estos contornos antes de que ningún tipo de civilización viniera a estorbar la soberanía de la naturaleza. Antes que el Homo Sapiens dejó también sus huellas el Homo Calpensis o de Nearndertal; de ahí en adelante surgieron los primeros asentamientos humanos. Esta ciudad acogió asentamientos fenicios, cartagineses y romanos. Estos practicaban la pesca del atún por el sistema de almadraba, constituyéndose numerosas factorías de salazones por toda su costa. Se afirma que en esta ciudad se encontraba asentada la ciudad de Baesipo. En sus costas tuvo lugar la famosa batalla de Trafalgar, en la que la armada inglesa, al mando del almirante Nelson, derrotó a las escuadras española y francesa, en el año 1805. Barbate se constituye como municipio independiente en 1938. Tras la Guerra Civil Española (1936-39) la ciudad es rebautizada como Barbate de Franco y en 1998 pierde el apellido de Franco por decreto de la Junta de Andalucía. Muchos sucesos y circunstancias conforman la crónica particular de Barbate, un pueblo que registra en monumentos principalmente de tipo religiosos el baluarte artístico que el tiempo ha querido dejar. De este modo existe la antigua villa romana y posterior templo visigodo que es hoy en día la ermita de San Ambrosio, por citar una.