| Historia: |
Conil de la Frontera es un verdadero paraíso paisajístico. Pertenece a una parte del litoral de la provincia de Cádiz que cuenta con las mejores perspectiva de crecimiento economómico y oportunidades de negocio la inversión turística.
La oferta de espacios naturales, la simpatía de sus vecinos y, sobre todo, los precios, hacen de Conil de la Frontera un lugar ideal de escapada para los fines de semana. Los precios de los hoteles, de los lugares de tapeo y cervezas son muy competitivos. No es un turismo como el que se puede ver en la Costa del Sol. Son jóvenes viajeros, con aceptable poder adquisitivo, que no desean hoteles construidos en vertical. La disponibilidad de habitaciones es escasa, pues sólo existe un hotel de tres estrellas, varios de una y dos estrellas y trece pensiones.
El medio natural y urbano de Conil presenta singularidades de indudable interés para su elección como destino vacacional. Quizás la primera de ellas sea que es un municipio que ha conservado sus elementos de siempre con una gran pureza. Diversas razones han propiciado que esto sea así y que el resultado de esta conjunción de azares haya sido el de un pueblo blanco y marinero en el que se pueden evocar y contemplar las faenas de los pescadores.
La singularidad de Conil no sólo es su conservación, sino su deseo de incorporarse a las ofertas turísticas de litoral y que, para ello, recurra a elementos diferentes a los que habitualmente se ofrecen en los municipios costeros que pretenden lo mismo. El deseo del municipio es conservarse con la misma pureza, al mismo tiempo que dedicar todos sus espacios al disfrute de los visitantes, a los que proporciona unas ofertas de utilización privativas de este municipio y de su entorno. Se procura que ninguna de estas ofertas puedan suponer alteración en el medio en el que se desarrollen. El visitante, por lo tanto, conocerá de manera inmediata que su esparcimiento vacacional va a estar presidido por una utilización sostenible de los espacios.
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