| Historia: |
Jerez de la Frontera es la capital del vino y del caballo y una de las localidades más importantes del cante flamenco. Situada en una fértil campiña entre la sierra y el mar, Jerez es una atractiva ciudad que cuenta con importantes recursos turísticos. Su origen se remonta al año 711, aunque realmente se tienen pruebas fidedignas de su existencia previas a la época en que los árabes se instalaron en la Península. La llamaron Xerez. Construyeron mezquitas y palacios, ampliándola urbanísticamente. Alfonso X el Sabio la conquistó en el siglo XIII. Es a partir de entonces cuando la ciudad empieza su expansión, ayudada posteriormente por la conquista de América y la fundación de todas las bodegas existentes en ella. El prólogo a la historia local se difumina en los albores de la existencia humana. Por ella pasaron los primeros pobladores peninsulares de la Prehistoria, procedentes de África, y luego los fenicios iberos, griegos y cartagineses. No son pocos los cronistas que atribuyen al enclave jerezano la ubicación de la capital más fabulosa de todas las civilizaciones preclásicas: Tartessos, el más fascinante y próspero imperio de la Tierra aunque es sólo una suposición que se enclave en este espacio. Sobre las mesas o montes de la provincia se fundó Asta Regia, tal y como indican los muchos vestigios encontrados. Las villas y nombres se combinan conjugando un cúmulo de datos que certifican no sólo los orígenes de la ciudad sino también su nombre. En el aspecto económico destaca la agricultura con la remolacha azucarera como principal cultivo, los vinos de gran calidad, el sector industrial que representa el 20,8 por ciento del VAB de la provincia siendo de este modo el segundo sector en importancia, tras los servicios. Por otro lado, es importante para la economía de la localidad el sector de la construcción, siendo uno de los que más empleos ha generado. Respecto al subsector turístico, cabe destacar el fuerte incremento experimentado por el indicador viajeros alojados en establecimientos hoteleros, así como en las pernoctaciones, si bien el grado de ocupación hotelera ha disminuido ligeramente, dado el aumento de la oferta hotelera.
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