| Historia: |
Vejer de la Frontera tiene restos arqueológicos que muestran que estuvo habitada desde el Paleolítico. Fue un pueblo fortificado en la Edad del Bronce. En época prerromana se denominó Besaro, en la árabe, Bashir y en la cristiana, Bejer, de donde procede su actual nombre. Tuvo un importante papel bajo el dominio de fenicios y cartagineses, como defensora de las factorías y almadrabas que ocupaban sus costas. Durante 539 años estuvo bajo el poder de los árabes, los cuales le dieron el nombre de Bekkeh. A tenor de la estampa que actualmente presenta, este pueblo se muestra como una de las piezas más queridas y mimadas del Islam andaluz. Luego pasó a llamarse Vejer de la Miel por la cantidad de colmenas que proliferan por sus campos. En 1250 fue conquistada por Fernando III y entregada a Alonso Pérez de Guzmán, primer duque de Medina Sidonia. Ciudad agrícola, durante siglos se dedicó a la explotación de tierras asignadas por sorteo entre los ciudadanos, llamadas hazas de suerte. Fue testigo de la Batalla de Trafalgar, en que la escuadra franco-española fue vencida por la inglesa.
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