Su estratégica situación en el centro del valle del Guadiato influyó sobremanera en el asentamiento protohistórico en las tierras de Espiel, encontrándose una gran cantidad de yacimientos del calcolítico, del megalítico, etc. Destacar los asentamientos de La Estrella, La Alhondiguilla o El Vacar, y el hallazgo de un ídolo-placa en serpentina verde con diversos grabados.
Por último es importante reseñar el conjunto arqueológico de El Germo constituído por una basílica y un baptisterio visigodos, erigidos hacia el 600 d.C.
El castillo musulmán del Vacar es una fortaleza de la época califal construida en tiempos de al-Hakam II y que Fernando III donó a Córdoba en el 1237.
Los primeros indicios de civilización corresponden a la época romana. En la localidad estuvo asentada la población de Siciliana, quedando restos de su asentamiento como monedas o sepulcros. Tras la Reconquista pasó a pertenecer al señorío de Córdoba, y ya en el año 1546 Pedro Sánchez de Sepúlveda ganó una provisión para que la villa tuviese alcalde, alguacil y escribano. De ese modo se evitaban las molestias originadas a sus vecinos cuando tenían que ir a Villanueva para sus negocios y otorgamientos de escrituras. En el siglo XVII fue comprada por Don Juan Jiménez de Góngora, luego marqués de Almodóvar de Trasserra. Los vecinos espeleños dan crédito a la tradición de que el pueblo se remonta en sus inicios a unas chozas (hechas por unos cabreros en los actuales asentamientos de la villa), las que después se convirtieron en casas que se fueron amontonando poco a poco, aunque no se precisa en qué momento. Este territorio estuvo en la antigüedad muy poblado de aldeas, contándose además los asentamientos de algunos célebres monasterios de cuyos edificios se conocen aún las ruinas, parte de las cuales pertenecen al término de Villaviciosa. Pero, sin duda alguna, el hallazgo más singular de los llevados a cabo en Espiel es el de la campana del abad Samson, descubierto en un pozo de esta localidad. Hoy se guarda en el Museo Arqueológico de Córdoba y está considerada como la más antigua del país.