A la Stma. Virgen de la Estrella
(Autor: Colegio “Divina Pastora”. Revista de Feria 1986)
Madre mía de la Estrella, eres Virgen y eres Madre; y como tal desde tu pequeño Santuario o ermita, velas, te afanas con amorosa solicitud de Madre por el bien y salvación de tus hijos villarenses, que tú bien sabes te aman y te invocan, te alaban y bendicen; que te llevan muy dentro del corazón; y que se enorgullecen de tenerte por Madre y Patrona de este pueblo, de este rinconcito de Andalucía, junto al río Guadalquivir, donde entre el verde césped de olivos que alfombra tu ermita, amapolas, trigales y girasoles, destaca y descuella como faro luminoso, la brillante estrella que simboliza tu nombre, y que contemplamos en la noche callada y silenciosa, invitándonos a la oración; a elevar nuestra mente y corazón a esa nívea y púrpura joya que encierra nuestra blanca ermita, como refugio y áncora de salvación, como Madre que sabe compartir las penas y alegrías de sus hijos; como luz, faro, antorcha guía y camino, para infundirles ánimo y valor en la lucha, queriendo ser bálsamo en su dolor, fortaleza en su debilidad, luz y vida en su oscuridad y muerte, serenidad y descanso en su arduo caminar.
¡Virgen de la Estrella¡... tu misión de Madre y Corredentora del género humano, es llevarnos a Jesús, nuestro Salvador, que es el fruto de tu vientre; déjame decirte Madre, que tú eres la fe de nuestros mayores; que eres Luz, eres plegaria y silencio, eres remanso de paz.
El pueblo de Villa del Río, sabes que te adora; porque eres brisa suave y blanda, fragancia y frescor de rosa, nardo y azucena; y eres hermosa porque estás de gracia llena, y así lo quiso el Señor.
La media luna a tus pies, te proclama Reina del universo; astro resplandeciente que siempre brilla y nunca se apaga, porque nunca se apaga el amor hacia tus hijos villarenses; que te sonríen, aman, cantan y lloran a la vez, ensalzando tus loores y postrándose a tus pies.
Por eso, tu pueblo se engalana para celebrar tu fiesta, Madre; y todo es luz, alegría, regocijo y algazara; y hasta muchos de tus hijos villarenses que partieron, llegan y vienen de lejos, añorando y queriendo compartir con los suyos, con sus paisanos, la fiesta de la Virgen de la Estrella, en el pueblo que les vio nacer; porque a la sombra de tu Santuario, Madre, que siempre miran con nostalgia, aprendieron a balbucear tu nombre y se sienten más felices, compartiendo recuerdos familiares, añoranzas se sienten más seguros cuando azota el huracán, y a la luz divina que irradia tu bendita imagen, se sienten también más fortalecidos en su fe, en su esperanza y compromiso cristiano; y sienten ¡cómo no¡ un nuevo latir en su corazón, más cálido, más fecundo, más acogedor, más familiar y sincero,más fuerte y esperanzado, porque... es calor y amor de Madre, que sabe siempre, a pan y hogar.
¡Viva la Virgen de la Estrella¡
Gastronomía.
Maimones, gachas dulces y azarillo.
Uno de los platos más destacados de la cocina de Villa del Río son los populares maimones o sopa de hortalizas, de origen árabe, que se prepara con aceite, pan, cebolla, canela en rama, leche y azúcar. La elaboración es así: en el aceite caliente se fríe el pan en rodajas muy finas, extraido el pan, en el mismo aceite se fríen cascos de cebolla; una vez macerada la cebolla, en el aceite se vuelve a echar el pan, se revuelve todo con leche, azúcar y canela, al gusto, y se deja hervir. Este plato se suele tomar en invierno como postre, pero también es una comida muy adecuada para personas desmejoradas.
Un postre de esta tierra en cualquier época del año es la crema de nueces, en la que se emplea 1 l de leche crecido, un cuenco de nueces machacadas y un cuenco de azúcar no muy lleno. La leche se pone al fuego con la nuez y el azúcar, y se deja hervir hasta que espese; se distribuyen cuencos y se deja enfriar.
En las vísperas de fiestas era habitual elaborar las gachas dulces, una especialidad única para estos contornos. Se rehoga en aceite de oliva templado, flor de hinojo y cortezas de limón, y luego se les añade harina, unas veces con leche y otras con agua. Finalmente, se incorporan frutos secos y se sirven con miel.
Otro plato tradicional de Villa del Río es el azarillo, una especie de aperitivo muy peculiar. Se elabora pasando en las brasas unos pimientos colorados troceados, con ajos, y un bacalao a tiras; se mezclaba todo con huevos troceados por encima. Perdura asimismo la caldereta, un guiso de cordero muy sabroso. En una cazuela de barro se prepara una salsa con cebolla, laurel, tomillo y pimentón; se mueve todo a fuego lento y se le añaden las tajadas de cordero no muy grandes; en un mortero se machaca el hígado, que se adiciona a la carne.
En los antiguos mesones se cocinaba a menudo la llamada hoya de la venta, un estofado de carne con alubias blancas, que constituía un plató casi ligado en estos lugares de paso. La carne podía ser de toros o de ternera, nunca de cerdo; una vez rehogada, se le añadía las judías blancas, patatas y trozos de chorizo y jamón; se dejaba hervir y se servía en platos individuales. Destaca esta zona por su buen aceite de oliva, el elaborado en las diversas cooperativas del municipio.Semana Santa:
Lasemana mayor se abre en Villa del Rió el Domingo de Ramos con la procesión de la Borriquita, que sale de la Parroquia de la Inmaculada y es llevada por Costaleras de la popular Hermandad de la Paz y Esperanza, tras la bendición de las palmas.
El Jueves Santo, a la atardecer, salen las procesiones de la Oración del Huerto (Imagen moderna de Manuel Bonillo), la Santa Cruz, el Santísimo Cristo de la Humildad, San Juan Evangelista y nuestra Señora y Madre de la Paz y Esperanza (imagen moderna de M.A.González). Remontan su origen la Santa Cruz al siglo XIX, en que, según Carlos Chevalier, participaban en ella los Blanquillos, penitentes llamados así porque vestían de blanco y portaban una cruz a cuestas; y sobre el cubrerostro llevaban una peluca hecha con fibra de pita y ceñida por una corona de mimbre trenzado, que simbolizaba las espinas.
El Viernes a las cinco de la mañana sale de la iglesia de su nombre la procesión de Jesús Nazareno, paso que, a la alba, se le une los de María Magdalena, San Juan Evangelista y Nuestra Señora de la Soledad (magistral imagen de Martínez Cerrillo), que salen de la parroquia. El momento culminante de esta procesión es el Sermón del Paso, en la plaza de la constitución, pronunciado por el sacerdote desde el balcón del Ayuntamiento y escenificado simultáneamente por las imágenes, que representan los distintos episodios del Vía Crucis. Antes del Sermón se escucha La Sentencia, pregón a dos voces, de tradición oral, que fue grabado, antes de morir, a sus últimos intérpretes, Antonio Caro Cerezo y Juan García Serrano que es le sigue: " Yo, Poncio Pilatos, presidente del imperio de Galilea,/regente del emperador romano, dentro de mi palacio/juro, en sentencia de denuncia, condeno de muerte a Jesús/llamado por la plebe Nazareno...", comienza diciendo. En los últimos años, tras el Sermón del Paso tiene lugar un pequeño recital de saeta en el que suelen intervenir aficionados locales como Pepi Mantas, Antonio Montiel, Francisco Tabares, Antonio Córdoba y su hija María y Juan Calero.
Por la tarde desfila la Procesión del Santo Entierro, cofradía antaño vinculada al gremio de los boteros, que tras cantar el miserere en los oficios acompañaban a Cristo Muerto. Participa también de la procesión el Cristo de Estudiantes, María Santísima de las Angustias, María Magdalena, San Juan evangelista y nuestra Señora de la Soledad.
Cierra la Semana Santa villarense la Procesión del Resucitado que hace su encuentro con Nuestra Señora de la Soledad, instante en que se le despoja de su manto negro, bajo el que aparece otro blanco. El momento es subrayado por toque de cornetas, tremolar de banderas, balanceó de pasos y lluvia de pétalos. Esta última tradición es muy antigua y ha llegado a catalogarse de interés turístico nacional.
DÍA DE LA CRUZ (3 DE MAYO).
Desde hace algunos años se celebra un concurso municipal de Cruces, instaladas en calles y plazas; en torno a ella se improvisa animadas veladas, en las que no faltan la bebida y la música. Suele instalarse o adornarse de una decena de cruces, entre las que ocupa lugar destacado la de la Cruz de los Mocitos.
ROMERÍA DE SAN ISIDRO (15 DE MAYO).
Sale por la mañana de la Ermita de la patrona, la Virgen de la Estrella, y se dirige al Santuario de la Fuensanta o a orillas del Guadalquivir. Acompañan al santo labrador, San Isidro, carrozas engalanadas y caballistas. La romería regresa por la tarde al punto de partida, la ermita de la patrona, que se realiza la entrega de premios a las carrozas ganadoras. Hubo un tiempo en el que esta fiesta perdió fuerza, siendo recientemente el hecho de haberse creado una Hermandad, la de San Isidro, mejorando en esplendor esta romera fiesta.
VELADAS DE VERANO.
Durante los meses de verano es costumbre que algunos barrios de Villa del Río celebren veladas o verbenas, que llenan de baile, colorido y animación la calle respectiva. Las más tradicionales son la de Santiago y Santana (25 26 de julio), y San Roque, velada ambulante que comparten sucesivamente los barrios y las calles de San Carlos (el 14 de agosto), San Roque (el 15) y Jesús ( el 16).
FERIA DE LA VIRGEN DE LA ESTRELLA (7 AL 10 DE SEPTIEMBRE).
Cuando llegan estas fiestas mayores cientos de villarenses se dan cita en el humilladero, donde al alba se recuerda en la misa a los segadores de Bujalance, que fueron los primeros en rezar a la Virgen. (Según la tradición, -fue hallada a finales del siglo XV por unos segadores bujalanceños). El día 7 el pueblo se despierta a con alegre diana, y por la tarde la Virgen de la Estrella es trasladada en procesión desde su ermita a la iglesia parroquial (es o que se denomina con “la bajada”), donde al día siguiente se dedica Solemne Función Religiosa, Baile de segadores y procesión, acompañada de bandas. El programa ferial de 1992 incluyó, además, pasacalles, coronación de la reina de las fiestas y elección de galán, suelta de vaquillas-cuya carne se distribuye al pueblo - bailes en la caseta hasta la madrugada. Destaca la presencia en el programa y en el deporte: como prólogo de las fiestas se celebran competiciones de tenis fútbol y pesca bajo el nombre Ciudad de Villa del Río, así como el trofeo de fútbol Matías Prat, que ha cumplido sus bodas de plata. Ya en plenas fiestas sigue el deporte, con fútbol-sala, natación, carrera de galgos y ciclismo. El festival de cante bajo el título Noche Flamenca, actuaciones de grupos musicales y una agasajo a la tercera edad, completan el programa ferial, que cierran los fuegos artificiales en la medianoche del día 10.