La iglesia está declarada Monumento de Bien Cultural. Esta iglesia es un ejemplar de templo mudéjar, cuya traza se atribuye a Ambrosio de Vico. De planta rectangular, sin capilla mayor destacada y cabecera plana, todo su interior se cubre por una armadura de madera con siete tirantes pareados. Su autor, Juan Fernández la realizó entre 1548 y 1551. El presbiterio se eleva sobre escalones y en él está el retablo mayor: Ensamblado, tallado, madera, pan de oro y policromado. Sus medidas son 4,10 x 3,70 x 0,44 m. Anónimo. S. XVII al XVIII. En la hornacina central está la imagen de la Inmaculada Concepción, de madera, tallada y policromada. Su talla es de 1,07 m. En el ático de este retablo hay un Crucificado tallado de madera, policromado de 0, 57 x 0,28m. Anónimo y del S. XVII. En los muros de la única nave se encuentran cuatro huecos que albergan altares dedicados los de la izquierda a la Virgen de la Fe y a la Virgen del Rosario, entre ambos hay una repisa con una pequeña imagen de San Pablo Apóstol. Los de la derecha a San Antón (patrón del pueblo) y a San José, la repisa tiene una pequeña imagen de San Andrés Apóstol.
A ambos lados de la cabecera se adosan la sacristía y la torre-campanario de planta cuadrada (6,50 metros de lado) y tres cuerpos más el de campanas (éstas son dos) éste, abierto con huecos rematados en arcos de medio punto. El único acceso se encuentra a los pies con una portada de medio punto, muy simple, con jambas y albanegas sin decoración y un frontón triangular. Encima hay dos ventanas rectangulares que dan luz a la iglesia. No tiene coro ni cancel, Los muros son mixtos de mampostería y ladrillo y la cubierta se realiza a base de teja árabe, a dos aguas en la iglesia y a cuatro en la torre.