El nombre de esta población procede de una fuente que marca la separación administrativa entre las provincias de Córdoba y Granada, por tanto la aldea se encuentra dividida entre los municipios de Loja (Granada) e Iznájar (Córdoba). La Fuente de Malerva se convirtió por transliteración en Balerma. El vocablo, en árabe suq al-arbaa, significa "el zoco de los miércoles", quizás por celebrarse aquí un mercado durante los años de dominación musulmana. La "venta" (de hospedaje) y el derivado Ventorrillo = "venta a las afueras de una población" indican que el lugar servía para estos menesteres por encontrarse en el camino que conduce hacia Loja, muy utilizado durante las guerras de reconquista, aunque su origen es muy anterior. Sobre la misma aldea y también compartiendo límite existe un recinto fortificado ibérico, donde aparecieron falcatas, lanzas, puñales y toda una gama de utensilios ibéricos correspondientes a una necrópolis. Así mismo en el poblado se han recogido vasijas, ánforas de saco, piedras de molino de cereal y otros materiales de la misma adscripción.
(Recogido de la página web de la Villa de Iznájar)