| Historia: |
Los orígenes de esta población se remontan al Paleolítico Medio, según testimonian los restos arqueológicos que se han descubierto en zonas corno El Arroyo San Benito, Arroyo Candón y en la zona del Coto Candón. entre otros. Se cree que durante la Edad de Bronce pudo existir en la zona Sur del término un hipotético asentamiento. El hallazgo de múltiples enterramientos en forma de cistas en el lugar conocido como Matahijos, dan testimonio de ello. Se han hallado en el mismo, ajuares consistentes en elementos cerámicos como cuencos, cazuelas carenadas y escasos elementos líticos como son las hachas pulimentadas. Se han hallado restos romanos, pertenecientes a la época antigua, en las proximidades de la fuente de San Benito, que debieron pertenecer a un emplazamiento de los que genéricamente se denominaba Villa Rusticae con materiales cerámicos pertenecientes a época Bajo imperial. En la zona comprendida entre los Clarines y las Garbosas, se han producido hallazgos dispersos del mismo signo con la aparición de sillares de piedra, Tegulae, ladrillo, etc., en el lugar denominado cruce de la Casa del Pilar, se ha constatado la existencia de sepulturas romanas de poca entidad y casi destruidas en la actualidad por la acción del arado. De época Islámica son los testimonios materiales aparecidos en algunas tumbas de la zona próxima a Matahijos situada a un kilómetro y medio del sur del núcleo urbano; en las mismas, formando parte de los ajuares, aparecen botellas, ampollas, cuencos, etc. La proximidad de esta Necrópolis hace sospechar la existencia de algún poblamiento árabe en el actual emplazamiento de Beas. Tras la Reconquista Alfonso X el Sabio concede fueros y privilegios sobre el antiguo Reino de Niebla, pasando a ser en 1283 dominio de la infanta Beatriz y en 1333 del infante Fernando, hijo de Alfonso XI A partir de la Guerra Civil que enfrentó a Pedro I el Cruel a Enrique de Trastamara, Beas y Trigueros ambas aldeas de Niebla, pasaron momentáneamente a Alfonso Pérez de Guzmán, aunque a mediados del siglo XV formaban otra vez parte del Condado de Niebla y esta vez con carácter permanente. El escimiento definitivo de un señorío jurisdiccional ocasionó el decaimiento del, hasta entonces, poderoso Consejo de Niebla. El estatus administrativo de Beas se mantendría invariable durante la Edad Moderna. Con el final del Antiguo Régimen, Beas alcanza su estatuto actual de Municipio, con una extensión de 146 kilómetros cuadrados, que sigue manteniendo hasta nuestros días invariable; a su vez la población continúa el crecimiento que ya había iniciado durante el siglo XVI |