A 34 kilómetros de Huelva, Cartaya aparece anclada junto a un mar de pinos que sube desde la costa hasta la sierra. Su historia estuvo unida en la Edad Media al Marquesado de Gibraleón, pasando luego a manos de Don Pedro de Zúñiga quien mandó construir el castillo en 1453. Cartaya tiene en su término hermosas y soleadas playas. Está El Rompido, núcleo marinero y puerto deportivo, las Playas de San Miguel y el Portil, centro turístico situado en el espacio protegido de la Laguna del Portil. Las Marismas del Piedra y la flecha litoral de El rompido son también espacios protegidos donde hay playas vírgenes. Por otro lado, la llegada del turismo ha supuesto un avance en el desarrollo de esta villa, gracias también a sus numerosas playas y a su moderna agricultura basada en la fresa y el naranjo. Se pueden adquirir las deliciosas frutas de sus modernas explotaciones agrícolas. En El Rompido se pueden encontrar pescados recien cogidos.
El libro 'Expedientes carcelarios de Cartaya (Huelva). Prisión Provincial, 1936-1939', de Juan José Antequera Luengo y Juan José Luengo Jiménez (Sevilla, Facediciones, 2008), analiza la documentación sobre los reclusos de esta ciudad internados en la Prisión Provincial de Huelva durante la guerra civil.