| Monumentos: |
Iglesia de San Lorenzo (1559), palacio Conde de los Corbos (S. XVII), Posada (S. XVI), ermita Cristo de la Sierra (S. SXVIII), Convento de San José de la Montaña (S. XIX), La Peana (base de estatua a Trajano, año 104 D. C.) |
| Historia: |
En el Valle de Abdalajís dejaron su huella los pueblos indígenas primitivos ibéricos y después los celtas, helenos, púnicos y romanos. Del siglo I d. de J. C. conocemos la existencia de una población indígena con el topónimo de Nescania o Neskania, que adquirió el rango de municipio romano. Formaba parte de la administración de la provincia Bética y al convento jurídico cordovense o gaditano. En el siglo IV fue asolado por los vándalos y no se reedificó jamás, produciéndose un despoblamiento en la zona hasta la llegada de los árabes. Con los musulmanes, estos lugares fueron conocidos con el nombre de Wadi-Nexcania, pero sin ninguna forma de asentamiento. Más adelante surge una fortaleza enclavada en la actual Sierra del Castillo, que se denominará Hisn Al Mara. Por último, próximo el fin del poderío musulmán, se dará a la comarca el nombre de Abd-El-Aziz. El vocablo Abd-El-Aziz obedece a un epónimo árabe que proviene del caudillo Abdelaziz, hijo del conquistador Muza, que casó con Egilona, viuda de D. Rodrigo, y que residió algún tiempo en estas tierras, pero en esta época no hubo ningún poblado. Antes de fundarse el pueblo y adquirir la denominación actual, fueron usados esos nombre para designar este territorio: Sierra de Audalaxis, Partido de Audalaxis o Cortixos de Audalaxis. La primera agrupación de casas edificadas entre 1530 y 1559 se conocía como Caserío del Arcediano. A partir de 1559 empezó a denominarse Villa del Valle de Abdalajís. La comarca fue sufragánea de la ciudad de Antequera e incluida en su término, hasta esta fecha en que se constituyó como un municipio autónomo e independiente, sujeto a la jurisdicción de un señorío otorgado por Felipe V a la familia Padilla-Eslava. Este régimen señorial tuvo fin en 1812, cuando las Cortes de Cádiz abolieron los señoríos convirtiéndose el municipio en constitucional.
Su sierra formó parte de la línea de frente en la guerra civil y fue la "muralla" que defendió Málaga del avance de las tropas franquistas entre Julio de 1936 y Febrero de 1937.
La represión franquista en éste pueblo fue atroz, con casi cien fusilados, ésto junto a la miseria de la postguerra, hizo que muchos tuviesen que emigrar, bajando su población en casi 1000 personas.
No posee industria, la agricultura apenas da empleo y la construcción es el único motor de la economía, por lo que posee una población flotante bastante numerosa. |