Restos megalíticos como el del Puerto de los Entierros y el de la Dehesa de las Canteras acreditan la presencia de pobladores en el término desde épocas prehistóricas. Llegó a ser entidad urbana en el tiempo de los romanos, que le dieron el nombre. También se conservan vestigios visigodos. La atravesaba el llamado camino de la plata, que unía el norte y sur de España por el oeste. Durante el dominio musulmán, adquirió gran importancia estratégica y pasó de alquería a lugar fortificado, pues gracias a su situación era fundamental para la defensa de Sevilla.