Es una pena que el señor Cesar Pelli vaya plantando el mismo rascacielos por todas las ciudades del mundo, sin atender a la historia de la ciudad, al contexto, ni a nada que tenga interés. Había proyectos interesantes, mucho más acorde con la lectura de la ciudad de Sevilla, confeccionadas a partir de geometrías mozárabes adaptadas al lenguaje contemporáneo... cualquier opción hubiera sido buena, pero esta... es una pena. Estoy un poco triste porque el primer rascacielos de la ciudad de Sevilla sea tan banal, que tan solo por su altura tendrá gran presencia, pero que no dirá nada de cómo es Sevilla, más bien dirá lo mismo que cualquier rascacielos de Pelli que podría estar en cualquier ciudad del mundo. Arquitectura desarraigada. No dice nada. Qué pena. Saludos. Un arquitecto