| Monumentos: |
De la arquitectura popular destacan tres casas típicas: Casa de la Julianeta, Casa del Chorro y Casa de la Calle Azagra.
Pequeños palacetes se intercalan entre pobres edificaciones, mereciendo especial mención el Episcopal, el de los Monterde y Antillón, el de los Dolz de Espejo, Navarro de Arzuriaga y la Casa de la Comunidad.
La Santa Iglesia Catedral, donde se pueden observar los retablos de San Pedro y el retablo Mayor, del s. XVI.
|
| Turismo: |
Museo Catedralicio, pequeño pero de interesante contenido, donde se halla el famoso "Pez de roca", una colección importante de tapices, retablos y demás piezas de orfebrería.
Museo Diocesano y Museo del Juguete.
|
| Historia: |
Será durante el Epipaleolítico cuando los primeros pobladores se establezcan en los alrededores de Albarracín, dejando numerosas manifestaciones de arte rupestre post-paleolítico, como: Cocinilla del Obispo, Prado del Navazo, Olivanas, Camino del Arrastradero..., en las que se pueden observar escenas de caza, toros blancos, ciervos, équidos y estilizados arqueros en rojo y negro.
Poblados de la Edad del Bronce y del Hierro y abundantes celtibéricos, demuestran la continuidad de la ocupación humana de esta Ciudad. De época romana destaca el acueducto, excavado en roca, que abasteció de agua hasta la Edad Media a la vecina localidad de Cella.
Del Albarracín visigodo sólo restan vagas referencias literarias, que nos dan a conocer su nombre: Santa María de Levante.
Tras la invasión musulmana de la península, Albarracín pasa a ser muy pronto un núcleo militar de primera magnitud. De esta primera época islámica (s. X) datan El Torreón del Andador, la Alcazaba y la Torre del Agua.
Albarracín se convierte en capital del Taifato Independiente de los Ibn Razin, siendo su primer rey Abu Mohamed Hudail. A éste le seguirá Abu Meruan Abdelmélic, del que se conserva un esenciero de plata considerado como una de las mejores joyas de orfebrería del arte hispano-musulmán.
Por concesión y no por conquista, Albarracín pasa a manos de la familia cristiana de los Azagra, que harán de esta ciudad un Señorío Independiente de Castilla y Aragón desde 1170 hasta 1285, cuando es conquistada por Pedro III de Aragón. Los Azagra serán quienes otorguen a la ciudad sus fueros, surgiendo de ellos la Comunidad de Albarracín, que todavía persiste.
|