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¡ABUELA GENEROSA QUE ESTAS EN LOS CIELOS!
Mi abuela vivio en este Barrio, de las Cortes y que hoy le canto
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Pienso que era una mujer brava entre las mujeres de nuestra humilde tierra.
No conoció nunca más que cielo y sierra, en una Asturias rural. que ya buscar el sustento
debía de ser sinónimo de fortaleza y no de voluntad.
Tuvo mi abuela dos hijos, uno alegre y fornido y otro que nació enfermizo.
Generosa también tuvo un buen marido, pero algo blando si se acercaba por el • Chigre, o si sabía que algüíen
tenía un pellico de Vino..
¡El abuelo Ignacio cantaba y cantaba, creo que las tonadas en la voz del abuelo sonaban
como un eco en aquellas montañas! Venían a buscarle de aldeas cercanas para alegrar las fiestas y las romerias
y volvían de mañana.
Dicen mis paisanos que saben de historias, que Jacinto y Victor y el abuelo Ignacio, eran los
que más sabian de pajares y, menudas “ Panaderas “ se dormían en ellos, y es que entre
cante y cante la sidra escanciaban, o tomaban el vino que era de Castilla, pero que así y
todo agachaba.
¡El abuelo Ignacio que creo que cantaba, y que amanecía en el Chigre cantando las viejas
tonadas!
Claro, la abuela rabiaba, por muy simpático que fuera el abuelo, por más que dijera la
gente lo bien que cantaba
La abuela la vaca, la abuela cuidar a los hijos, la hierba, la huerta y la casa.
Y luego decían los paisanos, amigos de juergas, amigos de cartas “Que era una facia “
- Mira Manolín, lo mires por donde lo mires, tu Guela era mu rara.
Un día bajaron al médico que estaba a muchas leguas, creo que era en Cangas, con el rapaz que
estaba enfermo para ver si así se curaba, y cogió el caballo y ató los cuévanos. metió al
chiquillo y coló en la sierra entre las quebradas –
Por aquellos años. los de mis abuelos. no había carretera, los cominos eran los que hacian
las vacas y raro era el año que alguna no se despeñaba.
El abuelo Ignacio se marcho detrás, andando,. no había más caballos y si los había estarían
en el monte pastando.
No se cuanto tiempo tardarían en llegar a Cangas, ni en aquel tiempo como se apañaban
si tardarian días, o si habría posadas.
Hoy que lo conozco, se que de Viego a Cangas hay una tirada, ¡Mi abuela fue brava!
Al abuelo lo conocía mucha gente, por aquello del cante, las fiestas y las romerías. por donde iba pasando
le invitaban, se paraban, y a la pobre abuela “ la llevaba el diablo! eso me decían
¡El abuelo le cantó a las sierras, le cantó a la gente. le cantó a las vacas!
Ya venían de vuelta y la abuela dijo, que el rapaz estaba peor, pues fue muy largo el camino
y que su hombre venía detrás, que creo que estaba bebido.
¡Con qué mi abuela era rara!! Teniendo dos hijos y un alegre marido, en una Asturias rural
pobre y que no probaba el trigo.
El abuelo se cayó entre las quebradas y murió en el río.
Y todavía algún paisano. amigo de juergas y pajar. amigo de sidra y de vino, decía …
la culpa fue de Generosa, que lo dejo detrás viniendo mareado el pobre- el dijo probino –
A la abuela se le mató su hombre, después al poco tiempo se le muere un hijo, el que estaba
enfermito.
¡Mi abuela fue muy brava! Llego a los noventa años y superó a mi padre, que fue el otro fiyo qu
que murió en la guerra nuestra, y que fue entre hermanos, que fue un genocidio –
¡Abuela Generosa que estas en los cielos!
Por si nadie te lo dijo, yo si te comprendo, te quiero y te admiro …
¡El abuelo Ignacio, que creo que cantaba, le cantó a los montes, le canto a la gente, le cantó
a las vacas … ¡Manuel González Alvarez
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