De los elementos arquitectónicos que podemos observar, el primero en destacar es el túnel por el que podemos acceder al pueblo desde la capital.
Este túnel, el más antiguo de la isla de Gran Canaria, fue proyectado por el ingeniero de caminos y puertos don Juan de León y Castillo, a mediados del siglo XIX.
Durante muchos años fue paso obligado para el desplazamiento hacia norte de la isla.
Tras su finalización, tiene un desplome en uno de los accesos, en concreto el que va desde Las Palmas de Gran Canaria hacia Tenoya, haciendo que tras los trabajos de desescombro, su largo fuera menor.
Fue admirado por los viajeros de finales del XIX por lo que suponía en aquellos años realizar una obra de esta envergadura.
Otro elemento a destacar es el puente de dos ojos que nos permite
cruzar el barranco de Tenoya camino de Arucas o Cardones.
También diseñado por el señor León y Castillo, es de destacar la reparación que durante la guerra civil se le tuvo que realizar ya que en los primeros días del alzamiento, uno de sus ojos fue destruido con dinamita para intentar el corte de las comunicaciones con el norte de la isla, algo que no tuvo gran efecto.
También llamamos la atención sobre el complejo parroquial que se encuentra situado al lado del Parque Municipal Juan Machado, (en realidad Juan Santana Vega, último alcalde del elegido democráticamente en el extinto ayuntamiento de San Lorenzo y fusilado durante la Guerra Civil, tras un consejo de guerra sumarísimo, en donde fueron juzgados otras cuatro personas más de dicha corporación, también fusilados), y la carretera general (Calle Practicante Antonio Henríquez).
Este complejo parroquial culminado en 2000, al finalizarse la construcción de la torre que majestuosa destaca en él, se le debe al tesón del párroco actual, don Manuel Guerra González, el cual con mucha paciencia y entrega, ha conseguido movilizar no sólo a los vecinos, sino también a amigos y simpatizantes para que con sus aportaciones económicas, se lograra recaudar los dineros necesarios para llevar a buen puerto tal proyecto.
Don Manuel, como se le conoce popularmente, lleva desde 1960 en Tenoya, y en el mes de julio 2003, celebró sus bodas de oro sacerdotales.
Por otro lado, no podemos olvidar la "cultura del agua" en Tenoya.
Existen una infinidad de elementos que para la distribución del líquido elemento podemos ver al recorrernos sus calle, desde acequias a cantoneras pasando por arquetas, bancales, estanques y lavaderos.
Y tampoco las diferentes viviendas tradicionales que podemos observar en diferentes zonas, que parecen fósiles en medio de la gran vorágine de nuevas construcciones que han proliferado en todo el pueblo.
Ultimamente, los vecinos han acondicionado una serie de lugares para conseguir adecentar diferentes zonas, todas ellas en los márgenes de la carretera general, y así tenemos que se ha hecho una escultura denominada "Mirada al Morro Cangas", situada aproximadamente a la altura del punto Km 11.
Además se ha acondicionado otro rincón, aproximamente a la altura del punto Km 11'5 denominado "Homenaje al maestro".
Hemos dejado para el final el que sea, quizas el monumento patrimonial más importante de nuestro pueblo, la ermita.
LA ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACION.
Enclavada en el casco antiguo de Tenoya, rodeada por la Plaza de Nuestra Señora de la Encarnación, y con varias casas solariegas a su alrededor, es como una pequeña joya.
Posee una serie de elementos que la hacen diferente.
Es un edificio de planta rectangular, formado por un cuerpo alargado dividido en dos zonas, ermita propiamente dicha de unos 70 m2 útiles y la sacristía de unos 20 m2 útiles aproximados.
Las dimensiones externas de la ermita son 26 m. De largo por 4’70 m de ancho.
Dicho edificio tiene tejado a dos aguas en el más puro estilo popular (ermita) y azotea (sacristía), lo que denota los añadidos con el paso del tiempo.
En el frontis destaca por su sencillez y sobriedad una puerta de dos hojas en madera de tea, claveteada y pintada de canelo. En la parte alta del mismo, tenemos una espadaña de cantería en la cual están colocadas las dos campanas.
Refiriéndonos a su lateral derecho, (el que está orientado al sur) podemos observar que existen en el mismo dos puertas, la más cercana al frontis descrita como puerta chica y otra un poco más alejada de la ya mencionada que es por la que se puede acceder a la sacristía desde el exterior. En ese lateral está colocada una cruz de madera y a cada lado de ella están colocadas dos peanas de cantería.
En ese mismo lateral y en piedra de cantería se puede apreciar una placa conmemorativa, en la cual se puede leer:
"Esta campana es de Nuestra Señora de la Encarnación. La donó Juan (ilegible) siendo mayordomo, con la limosna de los de 751 a."
En el lateral norte, la nave principal tiene dos ventanas pequeñas fruto de una de las remodelaciones para conseguir luz exterior, y en ese mismo lateral, la sacristía tiene otra ventana, pero esta tiene las jambas de cantería.
No tiene más vanos en el exterior.
Son de destacar los poyos que recorren los dos laterales de la misma y que han servido de bancos desde su colocación.
A lo largo de los años, debió recibir varias remodelaciones, pues se aprecian las huellas de las mismas en la edificación, piedras de cantería de diferente color en la espadaña, encalados de diferente rugosidad en los laterales, tejas de diferente tonalidad, poyos de cantería al lado de poyos de cemento en sus laterales, etc.
El edificio en sí no es llamativo, pero tiene elementos que sí lo son:
La placa conmemorativa antedicha.
Un púlpito de madera policromada, que se conserva en su interior milagrosamente, pues casi toda la madera está atacada por la carcoma.
En él se pueden apreciar, pintados, aunque en la actualidad toscamente debido a los retoques sufridos, los bustos de los cuatro evangelistas y el símbolo que corresponde a cada uno (San Juan un águila, San Marcos un león, San Lucas un toro y San Mateo un ángel).
Tiene planta hexagonal, siendo cinco lados de madera y el sexto el lugar en donde se encuentra apoyada la escalera de acceso al mismo.
Cada uno de los lados de madera se divide en dos cuarterones, en el superior se encuentra representado el evangelista, y en el inferior el símbolo.
También es de mencionar una de las campanas que tiene, la más pequeña, el esquilón, el cual además de tener grabado el nombre de San José, lleva la fecha de 1.664.