La Virgen de la Candelaria es una de las advocaciones de la Virgen María. La historia de esta imagen está unida íntimamente a la historia de las Islas Canarias y especialmente de la isla de Tenerife pues fue el lugar donde se dice que apareció. La talla original se conservaba en la Basílica de Candelaria, en el municipio de Candelaria en Tenerife, pero desapareció después de un temporal que azotó la isla. Actualmente hay una réplica de la imagen en la basílica. La Virgen es de color negro, lo que le ha dado el apelativo popular de La Morenita.
Debido a que las Canarias eran escala obligatoria en los viajes a América, muchas de sus costumbres fueron exportadas a ese continente. Entre ellas, la veneración a la Virgen de la Candelaria. Actualmente, la imagen es venerada en las Islas Canarias, especialmente en Tenerife, donde ostenta el cargo canónico de Patrona de Canarias (Patrona General del Archipiélago Canario), además de ser la patrona específica de la isla de Tenerife. Igualmente la Virgen de Candelaria es la Patrona de varias ciudades del Nuevo Mundo como: Medellín (Colombia) y Mayagüez (Puerto Rico). La Virgen tiene mucho arraigo y veneración en el Perú. Además es venerada en lugares con una importante colonia de canarios.
No hay acuerdo sobre el año de la aparición, pero la mayor opinión es que apareció en la desembocadura del barranco de Chimisay, en el municipio canario de Güímar, 95 años antes de la conquista de Tenerife, es decir aparecería del 1400 al 1401. Después de su aparición los guanches la llevaron a una cueva cerca del palacio del rey hoy convertida en capilla. Más tarde un joven llamado Antón, que había sido tomado como esclavo por los castellanos y había logrado escapar y regresar a su isla, reconoció en la imagen milagrosa a la Virgen María. Él, habiendo sido bautizado le relató al mencey y a su corte la fe cristiana que él sostenía. Así llegaron a conocer a la Virgen María como "La Madre del sustentador del cielo y tierra" (Guanche: Axmayex Guayaxerach Achoron Achaman o Chaxiraxi) y la trasladaron a la Cueva de Achbinico (detrás de la actual Basílica de Candelaria) para veneración pública.
De las Islas Canarias la devoción se propagó a América. Hernán Cortés llevaba al cuello una medalla de esta imagen. En 1826 la imagen se perdió víctima de una inundación aunque posteriormente fue creada una réplica que actualmente está en la basílica.
En 1559 el papa Clemente VIII la nombra Patrona de Canarias. Más tarde, el 17 de julio de 1867, un Decreto del papa Pío IX, ordena que en cada diócesis solo hubiera un patrono principal, que tenía que ser aprobado por la Santa Sede. Por Decreto de 12 de Diciembre de dicho año, el Vaticano designa a la Virgen de la Candelaria patrona principal de ambas Diócesis canarias, lo que se publica en los boletines oficiales canarios en 1868. Por Decreto de 16 de abril de 1914, otorgado por el Papa Pío X, se designa patrona principal de la Diócesis de Canarias a la Santísima Virgen del Pino. Pero aún así la Virgen de Candelaria siguió y sigue ostentando el título de Patrona de Canarias y de la Diócesis Nivariense, y por lo tanto también el patronazgo general sobre las dos diócesis de Canarias (Nivariense y Canariense), de hecho el día 2 de febrero (Fiesta de la Candelaria), se celebra por igual en las dos diócesis.
Una canción popular de la Virgen de Candelaria dice:
"Virgen de Candelaria. La más bonita, la más morena la que tiende su manto, desde la cumbre hasta la arena."