HISTORIA DE CARRIZOSA / Óscar Parra
La Carrizosa de hoy, con sus servicios médicos, sus tiendas, sus lugares de ocio, sus taxis, sus modernos servicios, su propia industria interna, con todos los avances propios de un pueblo ya en el tercer milenio, nos da la impresión de que siempre ha sido así.
Pero, en una calurosa noche de verano o en una gélida y oscura madrugada del crudo invierno manchego, todos hemos pensado alguna vez en el pasado de Carrizosa.
¿Qué habría aquí hace cientos de años, como sería nuestra Carrizosa en épocas pasadas o desde cuando existe Carrizosa?
Nuestra querida Carrizosa ya estaba habitada en la Edad de Hierro, posiblemente cuatrocientos años antes de Cristo.
Se han encontrado restos arqueológicos correspondientes a esa época, concretamente se descubrieron vasijas funerarias que eran recipientes cerámicos con bandas horizontales pintadas con pigmento de óxido y titanio.
Estaban hechas a torno con pasta muy depurada y con una cocción muy controlada.
En estas vasijas se encontraron los restos de varios cuerpos incinerados y pequeños objetos metálicos (adornos del muerto como pendientes, anillos, colgantes, fíbulas)
La costumbre de incinerar los cuerpos la trajeron a España aproximadamente en el año 1100 antes de Cristo gentes procedentes de Centroeuropa, y se practicó hasta la llegada de los romanos.
La incineración consistía en la cremación del cadáver sobre una pira funeraria en un sitio llamado ustrinum o quemadero de cadáveres.
Posteriormente, las cenizas del difunto se introducían en una urna cerámica que se depositaba en un hoyo cavado en el suelo (a veces se usaba el mismo ustrinum).
En algunas ocasiones, se señalizaba con una pequeña estructura tumular.
Dentro de la urna y alrededor de ella se colocaban los objetos del ajuar.
Por tanto en Carrizosa se hallaba el cementerio (y consecuentemente un poblado) de un grupo de Tartessos o quizás Iberos, poblado que, como todos los demás, desapareció con las invasiones bárbaras y la posterior romanización.
Desde aquí hasta principios del siglo VIII la noche de los tiempos se cierne sobre nuestro pueblo.
En las primeras décadas del siglo VIII (años 700 al 730), llegan al Campo de Montiel diversos grupos de árabes encontrándose con un territorio casi desértico y unas expectativas económicas muy reducidas pero con un valor estratégico, para la guerra, importante.
Los árabes, por tanto, serán los encargados de asentarse en este territorio, de fundar La Carrizosa.
Sobre el nombre del pueblo se han elucubrado diversas teorías, a cuál más imaginativa, sin embargo podemos descartar que el nombre provenga de una contracción del sustantivo Carrizal de la Ossa, como a veces se ha escuchado.
Carrizosa se llamó, desde su misma fundación La Carrizosa debido a la formación de grandes grupos de carrizo a las orillas del río Azuer.
Y es que, aunque en algunas ocasiones estas gentes utilizaron restos romanos para instalar sus fortificaciones, (como por ejemplo en Almedina), la mayor parte de las veces los bereberes construyeron sus propios castillos, generalmente muy modestos y pequeños, y sus torres defensivas en territorios vacíos, en sitios altos, como un cerro, y preferentemente cerros cercanos a ríos o fuentes para poder abastecerse de agua y cultivar pequeñas huertas en sus orillas, este es el caso de nuestro pueblo.
Los bereberes eligieron el cerro de la ermita para edificar su castillo porque era bastante alto, y por tanto podrían ver acercarse al enemigo.
Evidentemente la posibilidad de conseguir agua del cercano río Azuer también influyó en su decisión.
Los nuevos carrizoseños vivieron, tranquilamente, aquí durante más de cuatro siglos concretamente hasta el siglo XII, momento en el que una nueva fuerza viene a debilitar el orden reinante.: la Orden de Santiago.
Esta Orden había nacido en Cáceres en agosto del año 1170 bajo la protección del rey leones Fernando II y apoyados por el obispo de Salamanca, Pedro Suárez de Deza.
Caballero de la Orden de Santiago / Wikipedia
Hacia el ano 1186 la Orden de Santiago comienza la Reconquista en el Campo de Montiel, al cuál pertenece Carrizosa.
En esos años la Orden estaba compuesta por un verdadero ejercito profesional de caballeros, es aproximadamente este año cuando se aproximan al castillo de La Carrizosa (donde, recordemos llevaban los moros viviendo mas de cuatrocientos años), venían pues en sus caballos por lo que hoy es la carretera de Alhambra, cuando, a la altura de San Antón, los vigilantes moros ven aproximarse a los cristianos e inmediatamente empiezan a dar las voces de alarma.
Todos los jóvenes guerreros carrizoseños, se preparan para la lucha. Afilan sus temibles alfanjes (espadas curvadas) dispuestos a matar o morir antes de ver su Carrizosa conquistada por los cristianos.
Pero el ejercito de la Orden de Santiago es poderosísimo, inmediatamente los caballeros cristianos rodean el cerro donde se encontraba el castillo de Carrizosa, cientos de hombres sobre sus caballos se preparan para el ataque en las alamedas del Salido (donde hoy nosotros guerreamos también durante nuestra Romería), los carrizoseños asomados sobre la torre de su castillo se temen lo peor, y comienza la batalla...
El ejercito cristiano al grito de ¡por Cristo!, arremeten corriendo cerro arriba a pie, ya que los caballos no podían subir, los carrizoseños responden al ataque con una lluvia de flechas sobre los cristianos, se oyeron muchos lamentos y gritos de dolor, decenas de caballeros santiaguistas caían rodando cerro abajo, muertos por las flechas de los moros, aunque también eran muchos de ellos los que se precipitaban desde lo alto del castillo, para no levantarse jamás.
Mientras, por el lado opuesto, el ejército cristiano comienza su movimiento, pretenden atacar desde todos los flancos al mismo tiempo.
Sucede igual que en la subida del cerro, muchos mueren al acercarse al castillo, pero las fuerzas cristianas son mas potentes y mejores, tras varios días de intensa y sangrienta lucha, el castillo de Carrizosa cede.
Los caballeros de la Orden de Santiago entran triunfalmente al castillo, donde contemplan un terrible espectáculo, hombres muertos por todos los sitios, mujeres llorosas y niños asustados, los primeros carrizoseños de nuestra historia habían sido vencidos por los cristianos.
Al tiempo que los caballeros cristianos enterraban a sus muertos, los principales jefes moros de Carrizosa eran ejecutados en el castillo.
Las nuevas fuerzas de Carrizosa ofrecían la posibilidad de quedarse a vivir en Carrizosa a aquellos moros que rechazasen su religión y se hiciesen cristianos.
Los que aceptaron las condiciones se quedaron allí (los mudéjares) los que no, fueron inmediatamente degollados y echados como pasto para los lobos que entonces había por la zona.
(c) 2009 Óscar Parra.
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