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Don Juan Pacheco – Marques de Villena
Fue quien manda construir el Castillo de Belmonte (Cuenca) así, como la Iglesia Colegiata de San Bartolomé Apóstol, dos bellos monumentos que hoy Belmonte puede Orgullosamente enseñar al visitante.
Don. Juan Pacheco, marqués de Villena y maestre de Santiago, hijo de Alfonso Téllez Girón y María Pacheco, fue hombre de mediana estatura, el cuerpo delgado y bien compuesto, las facciones hermosas y buena gracia en los gestos.
Nació en Belmonte (Cuenca) en el palacio que había edificado Don Juan Manuel, hoy en ruinas, fue nieto de (Juan Fernández Pacheco y Inés Téllez Meneses) uno de los caballeros que vinieron de Portugal a Castilla al servicio del rey Juan I, cuando este se caso en segundas nupcias con Doña. Beatriz. hija del rey portugués Fernando I, y que al morir este quiso unir Portugal a Castilla, y tuvo lugar la guerra de (Ajubarrota) donde el maestre de Avis hijo natural del Rey Portugués vence al Juan I,
Don Juan Pacheco. era hombre agudo y de gran prudencia. y siendo mozo vino a vivir con el rey Don Enrique IV, cuando era príncipe. Y alcanzo tanta gracia que fue más aceptado a él que ninguno de los que en aquel tiempo estaban en su servicio. Y así por el amor que el príncipe le tenía como porque creciendo en días florecían en él las virtudes intelectuales, le encargó la gobernación de los grandes negocios que le ocurrían. Hablaba con buena gracia y abundancia de razones, sin prolijidad de palabras. Temblaba le un poco la voz por enfermedad accidental y no por defecto natural. En la edad de mozo tuvo inteligencia y autoridad de persona mayor. Era hombre esencial, y no curaba de apariencias ni de ceremonias infladas.
Su política matrimonial extendió aún más su influencia, casándose primero con doña Juana, de la familia de los Luna (después anulado); luego, con Doña María Portocarrero (1422, última de esta línea y tía de Juana Enríquez, reina de Aragón); y en su vejez, en 1472, con Doña María de Velasco, hija de Pedro Fernández de Velasco. Viuda después de dos años escasos, ella se casó nada más y nada menos que con Beltrán de la Cueva. Los tres hijos del segundo matrimonio llevaron los apellidos y las propiedades de las familias Pacheco, Portocarrero y Girón, Tres hijas María, Beatriz, y Catalina se casaron con el conde de Benavente, el marqués de Cádiz y Alonso de Aguilar, señor de Montilla. En total tuvo catorce hijos legítimos y cinco bastados.
AL CASTILLO DE BELMONTE *
Sombrío y majestuoso
de torres bien almenado
al huracanado aire ventoso
cinco siglos has desafiado.
Te cubriste de honor y gloria
del foso a la alta almena
del patio gótico a la crestería
dándole al moro faena.
Fuiste vigía siempre fiel
del moro, judío y cristiano
sin fijarte en su color de piel
les diste a todos la mano.
Tu planta tridimensional
en piedra labrada de rayo
es de tono convencional
de ningún rey fuiste lacayo.
Don Juan Pacheco tu amo
te poseyó para su disfrute
cual doncella joven te amo
a verte venia desde Huete.
Tu torre esbelta del homenaje
a Juana la princesa Beltraneja
le sirvió de prisión y hospedaje
huyendo entre la pared y la reja.
Rehuyendo de ser la esposa
del príncipe Juan su primo
busco en Portugal otra cosa
conservando titulo y bautismo.
Del poeta de Belmonte
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