En las “ Relaciones “ enviadas a Tomás López (25-X-l785) respondió en l787 Gregorio Rafael López Merino: “ Al poniente de la Villa de Moya y distante una legua y media, se halla Fuente el Espino (sic) con ll6 vecinos. Tiene una iglesia moderna de buena fábrica. Tiene también las Granjas de Arriba y Abajo, a la márgen de un arroyo, y las Torres de don Alonso y Ben Gamar. Abunda el término en la más fina tea de la Serranía, pastos, fabrica pez y, por fruto singular, los nabos… Está Fuente el Espino sobre una loma, aunque no muy alta, muy fría”.
Coordenadas: N. 39´55; W: 1,28 D; Alt. 1.107.)
Completamos estos datos oficiales: Se tiene, por tradición oral que, tras la repoblación de las Tierras (que se llamarán de Moya) por Alfonso VIII (1210), los pueblos que ahora las habitan tienen su lejano origen en los colonos de esta repoblación. Ya habían estado ocupadas en la prehistoria, al menos desde el Neolítico, según demuestran los hallazgos arqueológicos de una docena de asentamientos: Cuevas, abrigos roqueros, lugares al aire libre…Hay huellas de poblado ibérico (El Toril), árabe (Fuente del Villar), tardoromano (Los Villares/ El Piquillo) además de las Torres citadas. Existe un esbozo de Carta Arqueológica, con señalización cartográfica sobre plano, y una colección de piezas en las vitrinas de la Casa de la Cultura del Municipio.
Los antiguos caminos de herradura y llanta fueron sustituidos, en tiempos de Primo de Ribera, por la carretera Cc. 215, Cañete-Utiel, que pone en comunicación gran parte de la Serranía Baja. Han sufrido estas tierras, en las últimas décadas, el severo impacto de numerosa emigración, al carecer de industrialización. Con todo, los que han resistido, viven muy mejoradas sus actuales condiciones de vida. Es un lugar, por su altura, vegetación, paisajes, comunicaciones … muy propicio para pasar en él las épocas de calor estival, con actividades de senderismo, caza, visitas aqueológicas, pinturas rupestres, ruta de los majanos, colmenas…