| Situación: |
A 58 km de Madrid por la A-2 dirección Zaragoza.
El nombre de Guadalajara es de origen árabe: Wad-al-Hayara, río de piedra, traducción a esa lengua del nombre romano "Arriaca", río de piedras.
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| Ayuntamiento: |
Gobernado por Don Antonio Román (PP) Situado en la Plaza Mayor s/n.
El sello concejil, del siglo XIII, es la representación de la toma de la ciudad: Alvar Fáñez de Minaya, armado y cabalgando en brioso corcel, en una noche estrellada, seguido de sus huestes.
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| Monumentos: |
PALACIO DEL INFANTADO.- Es la joya arquitectónica más valorada de Guadalajara. Fue mandado construir por Íñigo López de Mendoza, segundo Duque del Infantado, en el año 1483. Para su construcción fue preciso demoler el palacio gótico del primer Marqués de Santillana. Sufrió gravísimos daños debido al incendio provocado por un bombardeo en la Guerra Civil, y reconstruido durante los años sesenta.
PANTEÓN DE LA DUQUESA DE SEVILLANO.- Magnífico y singular monumento funerario, donde predominan los estilos románico y bizantino, construido en los finales del XIX y principios del XX. Allí se encuentran establecidas las Religiosas Adoratrices.
CONCATEDRAL DE SANTA MARÍA.- Del siglo XIII. Antes de la Reconquista fue la mezquita mayor. La torre es el primitivo alminar y todavía es interesante el interior, con su escalera de fábrica de ladrillo. El pórtico es del siglo XVI, con columnas de estilo Mendoza.
CAPILLA DE LUÍS LUCENA.- Es una joya arquitectónica, con grandes influencias mudéjares. Lo mandó construir a mediados del s. XVI, a sus expensas, don Luís de Lucena, virtuoso sacerdote, famoso médico, arquitecto y humanista.
Otros monumentos dignos de ver, son: La Iglesia de San Ginés, la de San Nicolás el Real, la de San Francisco, la del Carmen, la Casa de Dávalos, el Torreón de Alvar Fáñez, el puente árabe sobre el río Henares.
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| Historia: |
Sus antecedentes se sitúan en la localidad ibera de Arriaca (Río o Camino pedregoso), situada al otro lado del río Henares del enclave actual de la ciudad, en lo que hoy es el polígono industrial del Henares, entre Marchamalo y Guadalajara. Posteriormente fue controlada por los romanos bajo el mismo nombre. Llegaron los visigodos y la destruyeron completamente, fundando otra ciudad en el mismo lugar llamada Caracea. Con la llegada de los árabes, Caracea fue arrasada. Reconstruyeron la ciudad en el actual enclave, con fines militares, creando una verdadera fortaleza amurallada. Constaba de dos barrios claramente diferenciados, Wad-al-Hayara (Río de Piedras o Valle de los Castillos, no se está seguro), que daría nombre definitivo a al ciudad, y Medinat-al-Farag.
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