De las ciudades Castellanas es una de las de más antiguo origen. La primera civilización que dejó huella de su presencia fue la celtibérica como el legado de los Toros de Guisando.
Los romanos también se asentaron en la ciudad a la que denominaron Avela, incorporándola a la Lusitania y estableciendo el primer esbozo amurallado de una villa tempranemente crsitianizada de modo quehacia el año 65 -o 66- fue fundada la Silla episcopal de Avila, ocupada por San Segundo, uno de los Siete Varones apostólicos, que sufrió martirio en la ciudad, a quien sucedió, como segundo obispo abulense, San Julio.
La presencia musulmana y la Reconquistan hace que durante tres siglos la ciudad permanezca ora habitada ora despoblada. A partir del año 1085 la ciudad queda bajo el dominio cristiano y comienza su esplendor y desarrollo e iniciándose una amplia repoblación. Hecho importante dentro del devenir histórico abulense fue la decisión de Juan II de imponer el año 1436 el "pote de Avila" como unidad de capacidad legal y obligatoria en toda Castilla.
Avila llegó a adquirir gran importancia en el siglo XVI, como consecuencia de la existencia de numerosas industrias florecientes, de modo especial la textil. El 28 de marzo de 1515 nace en Avila Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, la célebre autora de Las Moradas, que, con San Juan de la Cruz, otro abulense, elevaría la poesía mística española a las más altas cimas. A principios del siglo XVII, con la expulsión de los moriscos, se iniciaría el declive de Avila como centro industrial.