R. de la fuente Desde la península
La península de la magdalena es uno de los parajes idílico, y más frecuentado por los habitantes de la capital, y cuantos turistas visitan la ciudad, es uno de los espacios que más visitantes recibe durante cualquier época del año. Desde la cual, se dispone de unas vistas extraordinarias a mar abierta hacia el cantábrico, desde donde se divisa toda la costa desde el faro de Cabo Mayor, hasta el Cabo Machichaco en los límites de la provincia de Vizcaya, esto en cuanto a la parte norte. Desde la parte sur se observa el total de la bahía, como así las localidades de Somo, Pedreña, Pontejo, Maliaño y cuantas poblaciones se encuentran en los aledaños de la capital, son unas vistas impresionantes de las que se disfruta desde el mencionado lugar. Y al mismo tiempo te ofrece la opción de optar por la fina arena de la playa, o si lo prefieres refugiarte a la sombra de sus pinos (los cuales fueron transportados desde la finca de El Pardo y trasplantados aquí por orden del Monarca) siempre que las circunstancias atmosféricas lo permitan, puesto que como es sabido, Cantabria tiene un porcentaje muy elevado de lluvia durante el año pero claro, de no ser así no sería Cantabria.
Volviendo a la península, en su interior lo más importante es su Palacio, que en 1.908 fue cedido por el pueblo a la casa Real, SSM el Rey Don Alfonso XIII y Dñª Victoria Eugenia, quienes lo utilizaron como residencia de verano, y así continuó mientras se mantuvo su reinado. En 1.995 se terminaron sus obras de restauración para adecuarlo a las exigencias del momento, pasando nuevamente a pertenecer previo pago de ciento cincuenta millones de pesetas de aquellos tiempos (con cargo a los contribuyentes) al Ayuntamiento de Santander, hoy convertido en lugar turístico y escuela de verano, conde se imparten clases de distintos cursos de corta duración. A los cuales acuden alumnos tanto Españoles como extranjeros, con sus alojamientos ubicados en los edificios conocidos por “Las caballerizas” que se dedicaban al alojamiento de la servidumbre de Palacio, y las cuadras como su propio nombre indica para los animales domésticos.
Por la parte Norte, también dispone de un pequeño zoológico compuesto por unas docenas de “Pingüinos del Cabo” un estanque con Focas grises, leones marinos y un par de parejas de Osos árticos, para el deleite de cuantos chavales y demás visitantes que se acercan al recinto. A continuación se encuentra un emplazamiento a modo de un pequeño Museo denominado “EL HOMBRE Y LA MAR” donde se exponen los tres “Galeones” o (carabelas) Quito Amazonas, Cantabria y Ana de Ayala, que fueron construidas en los Andes, “Alto Amazona” son con los que el navegante Cantabro Vital Alsar, hizo la travesía desde el Pacífico, pasando por Ecuador, Tampico, Méjico, hasta Santander, para rememorar el viaje realizado por Francisco de Orellana en el año 1.445. También se encuentra una” balsa” que les acompaño durante el viaje, que fue construida en (Guayaquil Ecuador) para dicho cometido, y una Boya flotante que era donde se refugiaban cuando se encontraban con la mar enfurecida, en cuya travesía se invirtieron ciento setenta y nueve días de navegación sin escalla, pero claro, con la diferencia que en aquellos tiempos lo hicieron con pocos medios y a la aventura, y estos tuvieron toda clase de vigilancia y apoyo durante todo el trayecto tanto por mar como por el aire. Como dice el refrán, así se las ponían a Felipe II, y al final decía que le engañaban…….
Y como colofón, una escultura en bronce (con su lobo) del Dr. Feliz Rodrigue de La fuente, que el año de su muerte el 18 de enero 1.981, fue donada en aportación popular por todos los niños de Cantabria en honor a su memoria, cuya escultura es la que figura en el encabezamiento del presente escrito. También dispone de un pequeño tren turístico (El magdaleno) que circunvala el contorno de la península, para el transporte de cuantos deseen tomarlo, al tiempo que se les va informando de todo lo relacionado con la historia del recinto y todo su conjunto.
En cuanto al resto del terreno de dicho parque, pasó en su día para uso y disfrute del pueblo, cosa sumamente necesaria ya que carecía de espacios libres para ocio de los habitantes de la ciudad, por lo que una vez recuperada la península de referencia, la finca de Mataleña, La marga, Jado, Altamira, el parque de Las llamas (que aun después de unos años sigue en fases de construcción) y otras más que eran de propiedad privada, en estos momentos, creo que Santander es una de las ciudades que de más espacios verdes dispone para recreo y disfrute de sus ciudadanos, y cuantos quieran y puedan venir a visitarnos, a los que desde estos momentos quedan invitados, y de paso pueden disfrutar de las fiestas patronales de Santiago que se celebrarán a partir del día veinticinco del próximo mes de julio, que se situarán en las inmediaciones de los campos de expor junto a la segunda playa del Sardinero, y como no, de su gastronomía que no tiene nada de despreciable, si así lo hacen creo que no se arrepentirán.
Con los deseos de que pueda servirles de ayuda esta pequeña descripción del referido lugar, me despido con un cordial saludo para todos aquellos amigos y demás, que llegen a tener acceso al presente escrito.
Santander, viernes 1º de mayo de 2.009.-
El Abuelo.