Bien dicho está, aunque no sabemos con precisión quién lo dijo, que «Casillas es un paraíso natural a los pies de Gredos».
Está rodeada de una infinidad de bonitos barrancos, y por la mayoría de cada uno de ellos discurren arroyos que proporcionan frescor a la vista y al oído.
Su orografía es abrupta, propia de montaña con alturas entre los 765 m en su parte meridional y los 1012 m del casco urbano.
Esta orografía y la barrera natural que proporciona la sierra, suministra un entorno extraordinariamente apto para las rutas ecológicas. La principal de ellas es la que conduce al Valle de Iruelas, de incomparable belleza.
Casillas posee un microclima especial por su situación, que nos da inviernos agradables, no muy crudos, y unos veranos en los que la temperatura oscila entre los 25º y los 30º.
Las lluvias son frecuentes, asiduas en su tiempo, lo que hace que por nuestro término discurran varios arroyos (Lanchuela, Venero, Peñas, etc), con agua abundante de una calidad insuperable.
La vegetación es bella y variada, formando bosques de castaños, pinos y robles, de gran interés forestal cuya riqueza debe protegerse con todo celo.
En general, magnífico entorno para toda clase de actividad al aire libre.