desde tiempos inmemoriales la salida y la puesta del Sol facninaron y siguen fascinándonos a los hombres. Los Egipcós ya tenian un Dios exclusivo para el astro rey. La belleza y espititualidad que se nos muestran nos hace sentirnos grandes y pequeños a la vez. Aqui podemos ver la puesta del mismo a través de un árbol con lo que resulta aun más llamativa y espectacular la imagen.