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Gracias Pedro, por tener la deferencia de dirigirte a mi personalmente.
¿Que si me acuerdo del olor de la parva?... Mis recuerdos de aquellos años están llenos de olores y sabores, de imágenes, ruidos y sensaciones irrepetibles. Fueron grabados a fuego, a una edad y formas de vida en las que se desarrollan al máximo los sentidos. Ahora, ya no se si se siembra, ni si grana la espiga, en los años de mis recuerdos, se sembraban cereales en toda la zona. (Desde Ligüerzana a Aguilar, pasando por San Mames, Renedo, Cenera y pueblos limítrofes, hoy sumergidos bajo las aguas de la presa). En los meses del verano, los pitidos del tren se sumaban a los sones de alguna pizarra contra el filo de los dalles. Y si lo dudais, haced conmigo un viaje por el recuerdo de los olores de las horneras, de la leche recien ordeñada, del jabón de entonces, de la matanza puesta a ahumar, del pan recien cortado, de la harina al salir de entre las piedras del molino, (De Salinas y de Rueda) del grano en el escriño, del humo de la leña... ¿Cuánto mas?
¿Que si recuerdo?... Mira, siento entre las manos y los pies descalzos, el cálido tacto de la paja bien trillada, o el frio agitarse del barbo pescado en el rio.
Y tambien recuerdo nítidamente, el sordo ruido de los cangrejos removiendose en el fardel, (Por que aún no habian desaparecido los cangrejos del Pisuerga. ¿Quien nos iba a decir que aquellos enormes y agresivos cangrejos de la ermita de Quintanahernando, con vocación de bogavantes, iban a desaparecer?... El golpeteo de hachas cortando leña, el brusco rodar de los carros contra los cantos, y hasta el polvo del camino, ¿Y que me dices del sabor de unas sopas bien posadas, de aquel pan y con aquella leche o de los perucos, ciruelas y manzanas ya maduros?.
Mucho ha cambiado la historia, lo sé. Y afortunadamente, todo para mejorar. Pero mis recuerdos son "mios", y me gusta pensar que quizás tuyos Pedro, tambien. Y ¿por que no de Peter, y tal vez de Santi?... Eduardo ha vivido veranos cerca de nosotros, y tal vez esto le suene de algo. A Emigrao, Cupe y Rubí, se lo cuento. Espero que nadie diga aquella frase de Santi... ¿Para qué cuenta esto?
Un abrazo. Charo. Castellon de la plana.
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