|
Hoy quiero escribir algo, de lo que no hemos tratado ni en la anterior etapa ni en esta... ¿Os acordais de los juegos a los que jugabamos?... Los que hemos vivido la experiencia de los últimos 50 años, sabemos que es un tanto dificil hacer entender a los/as jovencitos/as de hoy dia, nuestra forma de divertirnos. Y es que es abismal la diferencia entre sus vidas y la nuestra.
En nuestra infancia no había tecnológia, ni polideportivos como el de esta fotografía, por lo tanto jugabamos en la calle y de muy diversas maneras, claro que era una época de austeridad y sacrificios sin cuento, por decirlo suavemente, pero nos las ingeniabamos para pasarlo bien en los recreos de la escuela, o en las horas de ocio que eran pocas.
En este campo tambien había diferencia de ser chiguito ó chiguita. Ellos lo tenian mas facil, o eso me parecía mi pues jugaban a "juegos de chicos" que eran mucho mas divertidos que "los de las chicas". Y era natural, ellos eran mas brutotes, las guajas no debiamos perder la compostura por humilde que se fuera, no saliendo de jugar a las muñecas, las tabas, la comba, el corro, Antón-Pirulero, el castro, y poco mas. En alguna ocasión, los chiguitos, nos permitian jugar en según que juegos con ellos. Por ejemplo: Al marro, la maya, el bote... Para ellos eran: Tres navios, el pincho, el haro, los zancos, el burro y otros saltos, tirar piedras con el tira-piedras. Muchas veces deseé ser chico para poder jugar como, y con ellos.
Hoy me pregunto: ¿Quienes sabian jugar realmente, los que imaginabamos casas y palacios construyendolos con nuestras manos, con los humildes materiales que nos ofrecía la naturaleza unido a nuestra imaginación, y en el caso de ellos, sintiendose capitanes de aquel "tres navios en el mar", que solía comvertirse, en los atardeceres veraniegos, en un recorrido por los parajes y rincones más variado del pueblo, en una persecución interminable con el consabido y desafiante "tres navios en el mar"... O las nuevas generaciones, sentados con asombrosos ingenios electrónicos?... No lo sabría decir, por que se lo pregunto y me miran como si viniera de un mundo distinto.
Sí Eduardo, yo no andaba lejos cuando los chavales se bañaban coritos, ¡claro que no! y buena envidia que me daba, pues a nosotras no se nos permitían tales "desmanes".
Un abrazo a Peter, Eduardo, Santi, Emigrao, Pedro, Rubí, Cupe, y Amparo.
Charo. Castellon de la Plana.
|