|
La foto corresponde a las ruinas del monasterio de Cantavox. Continuando con nuestras excursiones, nos acercamos a Fuentelmonge y preguntamos a unas mozas que estaban junto a la casa rural por su ubicación y ellas, muy amablemente, nos indicaron el camino, pero en alguna bifurcación, nos perdimos y dimos con un viejo molino junto al río. Regresamos de nuevo al pueblo y volvimos a preguntar. Un señor tuvo la deferencia de acompañarnos y nos llevó hasta las ruinas. Creo que debería estar mejor señalizado por las visitas que recibe. Parece ser que el monasterio de Cantavox fue fundado por el rey alfonso VII para cumplir una promesa. En 1142 llegó desde Verduns una pequeña comunidad de monjes cistercienses con su primer abad Rudolfo y se instalaron en el lugar inhóspito, ya construido en parte, que muestra la foto, hasta que en 1162 fue trasladado a Santa María de Huerta donde estos monjes hortelanos- ora et labora-, encontraron junto al Jalón un lugar mas idóneo. Nuestro ilustre paisano Martín de Finojosa fue su cuarto abad. Fue nombrado obispo de Sigüenza hasta que, renunciando al episcopado, regresó al monasterio realizando gran parte de las obras que existen actualmente. Su sobrino Martín Nuño las continuó. Colaboró también don Rodrigo Ximénez de Rada, arzobispo ilustre, participante y cronista de la batalla de Las Navas de Tolosa, cuya estatua junto con la de San Martín se puede ver en el centro del jardín que rodea el claustro. Aunque el término geográfico no pertenece a nuestro pueblo, es un lugar ligado a la historia de Deza y, tanto las ruinas de Cantavox como el monasterio de Huerta, merecen ser visitados. Un saludo.
|