SE FUE MARCELINO CAMACHO.
Hasta siempre Marcelino,
tu caminar esta ausente,
fue penoso tu destino
mas te sentimos presente.
El veintinueve de octubre
es fecha para la historia,
leyéndote se descubre
lo grande de tu memoria.
Desde La Rasa de Soria
marcaste tus inquietudes,
jamás buscaste la gloria
en lejanas latitudes.
Sindicalista sin trabas
y sin abrazar complejos,
a poca gente le alabas
mientras lanzabas consejos.
Hablaste de democracia
entre charlas de prisiones,
y tu voz no quedó lacia
aunque sufrió represiones.
Sin descanso paso a paso
bebiendo los malos vientos,
sin pensar en el fracaso
entre muchos sufrimientos.
La leyenda no se para
ni la honradez se pregona,
mas la dignidad se aclara
cuando falta la persona.
En comisiones obreras
pusiste muchas razones,
otros pusieron rencores
entre raras soluciones.
Tu voz fue pura y soriana
y no cambiaste de signo,
soñabas con un mañana
para el productor mas digno.
Nadie tachará tu imagen
de castellano sufrido,
un jersey que fue tu traje
nunca se sintió vencido.
Tu marcha marca distancia
y nadie podrá impedirlo,
fue tan grande tu constancia
que hasta me atrevo a escribirlo.
Un lamento de esperanza
quiere buscar un destino,
pero la vista no alcanza
quien reemplace a Marcelino