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Mensajes de RECUERDA
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Pensando en el Duero
EL POETA, GERARDO DIEGO,
ESCRIBIO AL RÍO DUERO.
Río Duero, río Duero,
nadie acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.
Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada.
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
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lamentos de emigración
LOS EMIGRANTES FORZOSOS
Los años nos van marcando
sin darnos apenas cuenta,
paso a paso vas dejando
las ilusiones en venta.
Ser emigrante forzoso
es sentir mucho el camino,
a veces es horroroso
por su negro desatino.
La vida te pega fuerte
teniendo que ser muy duro,
algunos hablan de suerte
al no ver su rumbo oscuro.
Recuerdos llevo en mi mente
que me parecen embargos,
con la cruz de estar ausente
en los momentos amargos.
Recuerdos en la maleta
que siempre llevas contigo,
y esa sombra que te inquieta
que te parece un castigo.
Sombras de tierras lejanas
llenas de sendas perdidas,
entre palabras profanas
que te hablan de despedidas.
Atrás dejamos amigos
familiares e ilusiones,
campos con sabor de trigos
y algunos viejos amores.
G X CANTALAPIEDRA.
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Y vendra la primavera
PRIMAVERA CON VERSOS
Nos viene la primavera
con sus sueños arrogantes,
y yo la quiero a mi vera
sin ver las flores distantes.
Entre versos bien floridos
llenos de buena esperanza,
con los claveles erguidos
las rosas harán balanza.
Con libros besos y flores
será más bello el camino,
al tiempo que sueño amores
sin querer ser adivino.
Los amores van creciendo
en la dulce primavera,
parece que van sintiendo
temor a la dulce espera.
Primavera de colores
en los paisajes sorianos,
con sus pinos y verdores
ves sus montes más cercanos.
La luz parece brillante
en estos campos del Duero,
lo recuerda el emigrante
con un amor verdadero.
Primavera de emociones
con frases que nunca olvidas,
colores que dan pasiones
en muchas horas perdidas.
G X CANTALAPIEDRA
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Fríos sorianos
FRÍOS DE INVIERNO
La mañana nos trae frío
entre los chopos del Duero,
dicen que la aumenta el río
con la niebla de aguacero.
El viento viene azotando
entre las secas colinas,
y a su paso va dejando
heladas a las encinas.
Blanca escarcha que reluce
como si hubiera nevado,
el frío no se trasluce
aunque el ambiente es helado.
El invierno esta presente
en la tierra castellana,
el sol parece un ausente
que se esconde en la mañana..
Fríos que barren los campos
de labradores airosos,
a veces producen llantos
en los ojos temblorosos.
Estos fríos invernales
que se sienten con descaro,
van buscando vendavales
en cualquier momento raro.
Nada detiene sus fuerzas
ni sus grados bajo cero,
aunque con ropas refuerzas
este temido febrero.
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Poetas en la memoria
MIGUEL HERNANDEZ, SETENTA AÑOS DE SU MUERTE
Pasan los años deprisa
y la memoria no olvida,
Miguel llevaba la brisa
de una vida muy sufrida.
Entre versos y canciones
fue trascurriendo la guerra,
con desgracias y pasiones
de las que su vida encierra.
Miguel de barro y de fuerza,
de versos y de emociones,
su pensamiento se esfuerza
en luchar sin condiciones.
Caminante sin descanso
buscando la voz del viento,
su esposa fue el fiel remanso
de darle caudal de aliento.
El final de aquella guerra
fue de muerte y represiones,
sangre que regó la tierra
rompiendo sus ilusiones.
La cárcel fue su destino,
y en su penas se mezclaba,
su verso que hilaba fino
al verse preso clamaba.
Su libertad quedó rota,
Miguel es preso marcado,
y en su pensamiento flota
ver su anhelo derrotado.
Vientos del pueblo le llevan,
vientos de sueños truncados,
penas que a veces le ciegan
en sus versos bien logrados.
Las penas cubren sus pasos
sin ver nunca soluciones,
va notando sus fracasos
al respirar sus pulmones.
Miguel recorre prisiones
sin conocer su destino,
en su mente ve visiones
con el hambre de adivino.
Alicante le recibe
con la salud medio rota,
a la esperanza él escribe
más su enfermedad se nota.
Miguel enfermo sufriendo,
la muerte le está esperando,
su familia fue sintiendo
el dolor que iba pasando.
Días de llanto y de muerte
en aquellas noches frías,
Miguel no tuvo la suerte
de vivir sus fantasías.
El tiempo borra caminos
sin dejarnos muchas huellas,
a veces hay pergaminos
que relucen como estrellas.
Miguel de versos floridos,
aferrados a la tierra,
con poemas prohibidos
donde su verdad encierra.
Nos dejo su verso erguido
que se recita en la escuela,
setenta años se han cumplido,
parece que el tiempo vuela.
G X CANTALAPIEDRA
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Llanto amargo
LE VI LLORANDO
Las lagrimas le brotaban
con un lamento sencillo,
sus frases se lamentaban
viendo en sus ojos mil brillos.
Me decía entre suspiros
esta vida es lamentable,
la salud te pega giros
que no puede ser tratable.
Me comentaba entre penas
una enfermedad maldita,
que al final de sus escenas
a todo humano le irrita.
Amenazas que prosiguen
en hospitales de fama,
la ciencia lucha y consigue
de nuevo salud y calma.
El desconsuelo flotaba
en los labios de mi amigo,
su hijo que enfermo estaba
pensaba que era un castigo.
Malos vientos de hospitales
con frases medio cortadas,
remedios que son fatales
para mentes destacadas.
La cadena de la vida
se rompe y te pone vallas,
la salud la ves perdida
con gestos que no detallas.
G X CANTALAPIEDRA
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Versos en Primavera
SOLO LA DISTANCIA
Mi voz quedo medio rota
al sentirme tan lejano,
temí vivir la derrota
como cualquier ser humano.
Cuando los recuerdos brotan
y se te cierran las manos,
en tu conciencia se anotan
muchos sentimientos vanos.
La distancia busca olvido
y quizá puedas lograrlo,
más temes estar perdido
aunque intentes arreglarlo.
Los amigos de la infancia
quisiera siempre guardarlos,
recordando la distancia
de no poder abrazarlos.
Siento la voz del amigo
en quien siempre he confiado,
el me dijo estoy contigo
aunque vivas derrotado.
Quisiera escuchar consejos
en este mundo angustiado,
donde abundan los complejos
si te sientes fracasado.
Marca los pasos el viento,
también del enamorado,
y aumenta su sufrimiento
cuando se ve equivocado.
G X CANTALAPIEDRA,
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Memoria hacia, Miguel Hernández
Vientos del pueblo me llevan
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.
No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
Miguel Hernández
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Paseos de emigrantes
POR TIERRAS SORIANAS
Voy caminando en penumbra
con la soledad acuestas,
y el horizonte vislumbra
algunas penosas cuestas.
Voy caminando tranquilo,
con la luz de la mañana,
en las miradas perfilo
la niebla que esta lejana.
En esta tierra de Soria
donde soñar te relaja,
recupero la memoria
que a veces tanto trabaja.
Me lleno de frases bellas
entre canticos de ranas,
y al contemplar las estrellas
me parecen muy lejanas.
En esta tierra de Soria
donde caminar me agrada,
pienso que me habla la historia
de una tierra desolada.
Siento la voz del destino
con su grito y con su garra,
el llanto nunca es divino
y entre los pinos se amarra.
Mi conciencia se impacienta
parece escuchar alarmas,
hasta la tierra se inventa
el color de sus reclamas.
Todo me suena a tragedia,
a una tierra abandonada,
maldita y triste comedia
que no puede ser borrada.
G X CANTALAPIEDRA
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Volver a su tierra.
VOLVER A SU TIERRA
Quieren volver a su tierra
como si fuera un regalo,
en su corazón se encierra
recuerdos llenos de halago.
Emigrantes sin destino
que la vida los marcaba,
sin querer ser peregrino
el camino les dañaba.
Tienen su tierra muy lejos
y sueñan volver un día,
quieren olvidar complejos
viviendo su fantasía.
Atrás dejaron historias
promesas y desengaños,
guardándose las memorias
donde recibieron daños.
Volver de nuevo a sus calles
entre recuerdos de amores,
y recordar los detalles
de la infancia y sus candores.
Sentir como suena el viento
sobre los viejos tejados,
y escuchar algún lamento
de campesinos cansados.
Escuchar voces y gritos
en rincones olvidados,
cantando los pajaritos
casi siempre enamorados.
G X CANTALAPIEDRA.
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La voz de la tierra tira
LA VOZ DE LA TIERRA TIRA
Siento la voz de la tierra, que me llama con gran prisa, parece que me quisiera ir pidiendo una sonrisa, siento la voz de la tierra que me llama con desvelo, esta la tarde tranquila en La Ribera del Duero, miro por si al fin perfilo la alegría de un sendero, que me llevara tranquilo por las orillas sin miedo, esperando que reluzca el agua como un lucero, sin tener que verlas sucias, aunque no caiga aguacero, siento la voz del destino y siento llorar al Duero, por la Rivera va el agua, sus álamos son eternos, escucho sus profecías sus canciones y sus vientos, que me parecen que siguen siempre los mismos senderos, que nos hablan de poetas de canciones y recuerdos.
La voz de la tierra tira, su fuerza con rabia siento, quisiera vivir un día sin ausencia ni lamentos, y ver las gentes contentas como presumen de pueblo, Cada noche voy soñando, aunque nunca pongo empeño, y siento llorar silbando, a los montes sin sus dueños, que no quieren acordarse de otros años más risueños, la niebla ciega mis ojos, el monte nunca esta lejos, dicen que existen abrojos en sus caminos complejos.
Sentir la voz de la tierra aunque estés viviendo lejos, puede causarte alegría o llenarte de complejos, más si tienes armonía tu corazón no esta viejo, y vives en sintonía sin recibir ni un consejo.
Puede que exista otra vida, sin problemas y sin miedos, más esta tierra querida vive perdiendo sus credos, en Soria buscan la huida, por un porvenir más cierto, ven su esperanza perdida mostrando su descontento,
y aunque la tierra nos tira, y abracemos sus lamentos, el pensamiento suspira aunque vivamos contentos,
G X CANTALAPIEDRA.
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verdor de primavera
MIRANDO LA PRIMAVERA
Esta la tarde encantada con sus brisas florecientes,
verde el trigo y la cebada hoy parecen relucientes.
Este Mayo tan lluvioso nos llena de comprensiones,
hasta el Duero va orgulloso y se llena de emociones.
Sobre su puente de piedra se reviven sensaciones,
miro tranquilo la hiedra entre nuevas ilusiones.
Las laderas del Castillo nos marcan la fortaleza,
Recuerda queda en el llano con un verde de nobleza.
Mirando la Primavera los sueños se reproducen,
siento latir a mi vera colores que me seducen.
Los caminos a La Muela son tomillo con olores,
que tanto a veces consuela cuando vienen los calores.
Los Hocinos quedan lejos, pero tienen larga historia,
aunque a nadie dan complejos, se les tiene en la memoria.
Sus enebros caprichosos tienen verdor permanente,
parecen vivir dichosos entre el frío de su ambiente.
En este Mayo de flores donde se nota la vida,
se pueden soñar amores sin penosa despedida.
La luz refleja en los trigos como si fueran jardines,
quisiera tener de amigos estos tan bellos confines.
Pasara la Primavera sin apenas darnos cuenta,
el verano esta a la espera con sus cereales en venta.
Recuerda será testigo de estos cambios de colores,
nos quitaremos abrigo cuando abrasen los calores.
Disfrutaremos su verde, esta Primavera altiva,
que luego el color se pierde, aunque el paisaje motiva.
G X CANTALAPIEDRA
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parados sorianos
PARADOS SIN SOLUCIÓN
Las esperanzas se rompen
entre fiebres del destino,
a veces hasta se esconden
si arrastran el desatino.
Los desafueros conspiran
dejando trabas pendientes,
y en el aire se respiran
ordenes intransigentes.
Son tantas frases perrunas
con sus caminos de cruces,
que algunas negras fortunas
les asustan ciertas luces.
Parados sin esperanza,
sin dinero y sin amigos,
todos temen la tardanza
de ser los pobres testigos.
Esperando las promesas
sin soluciones tempranas,
hay vacías muchas mesas
y hambruna por las mañanas.
Todas frases mentirosas
debieran ponerlas cierre,
resultan tan engañosas
que ni el parado las quiere.
Parados de larga espera
sin posible soluciones,
la esperanza es la frontera
donde se ven las traiciones.
Las razones del destino
casi nadie las comprende,
el pararse no es divino
si la dignidad se vende.
En estas tierras de Soria
el paro tiene su precio.
el pueblo tiene memoria
y a veces siente desprecio.
Esta plaga nos ataca
y siembra miedo y repulsa,
el paro siempre destaca
en la sociedad convulsa.
G X CANTALAPIEDRA
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Trigales en Primavera
TRIGALES CASTELLANOS
Los trigales de Castilla
son testigos y esperanza,
de noche la Luna brilla
para darles alabanza.
Las amapolas se mecen
en medio de los trigales,
y en su rojo prevalecen
como si fueran postales.
Sentimientos castellanos
que son pura poesía,
versos que nacen hermanos
en la más pura armonía.
Campos que sueñan cereales
en su fría sementera,
con esperanza a raudales
el largo tiempo de espera.
Trigales que son regalos
con lluviosa Primavera,
a su verde suelto halagos
y estoy feliz a su vera.
Las mañanas son brillantes
con sus olas de cereales,
se viven ciertos instantes
con paisajes ideales.
En este Mayo florido
con olores que embelesan,
el campo parece erguido
hasta las flores se besan.
Antes que llegue el Verano
y cambien ciertos colores,
quiero tener en mi mano
versos rellenos de amores.
G X CANTALAPIEDRA
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Soledades de Soria
DE MIS SOLEDADES VENGO
En Recuerda suena el viento con una fuerza soriana,
que te afecta el pensamiento de la soledad temprana.
Cuando te falla la vista y sueñas cosas profanas,
la soledad te despista aunque suenen las campanas.
Dicen que vivir en Soria es una experiencia sana,
que te alegra la memoria sin tener la mente vana.
Soledad de amargo lecho en las horas solitarias,
condena que siente el pecho entre promesas diarias.
La soledad de la vida cuando la noche se acaba,
a veces traza una herida con su flecha envenenada.
Soledad de mi destino copla que nunca me llama,
desgarrada busca tino y sobre los campos clama.
Es la soledad mi rumbo en esta fecha añorada,
por destino tengo el mundo pero sin hora marcada.
Soledades del camino que no conocen etapas,
quisiera ser adivino para caminar sin mapas.
A mi soledad me abrazo, mi mente esta ilusionada,
formamos un fuerte lazo que broto desde la nada.
El día que sopla el viento y silba en la madrugada,
mi soledad gana aliento sin sentirse enamorada.
Las penas son los testigos de esta soledad soñada,
soledades sin amigos y sin verse iluminada.
De mis soledades vengo, sin camino ni esperanza,
y en el corazón retengo las luces de una añoranza.
Los temores se acentúan cuando no existe balanza,
a veces se perpetúan porque no tienen templanza.
Soledad de soledades, caminos sin madrugada,
palabras con falsedades que saben de encrucijada.
Mañana mis soledades seguirán encandiladas,
ellas se vuelven verdades en las tardes malogradas.
La soledad no es castigo ni una flecha dislocada,
la veo como a un amigo cuando acude a tu llamada.
G X CANTALAPIEDRA
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