A mi además del mágnifico vino de Rueda, sobretodo el de la Seca, donde gracias a un amigo, voy y disfruto de la zona, este amigo tiene viñas y parientes bodegueros, con lo cual disfrutamos de los vinos, de la comida y de la hospitalidad, además de visitar las mágnificas Iglesias de la zona, que los vecinos con sus Parrocos mantienen, cuidadas, arregadas y en muchos casos abiertas para que podamos disfrutar de su patrimonio. La Parroquia de Rueda es una verdadera preciosidad, su portada, su planta y sus preciosos retablos, que están estupendamente restaurados.