Entre los atractivos de Villafuerte, destacan sin lugar dos edificios principales, el castillo y la iglesia parroquial, además de un largo murallón que transcurre paralelo a la carretera, construido en el siglo XVII, para la contención de la zona del pueblo que da al valle. Está construido en piedra de sillería.
También una valiosa ermita, más valiosa por la devoción de la virgen que presta su nombre, que por su valor arquitectónico e histórico.
Todo ello en un espacio reducido, pues el pueblo se encuentra en un pequeño altozano que preside el Valle Esgueva.
<b><u>IGLESIA DE SAN MIGUEL</b></u>
La igesia consagrada a San Miguel Arcángel, es un modesto templo rural del siglo XII y de estilo románico. Tiene una sola nave con cabecera rematada en ábside semicircular de mampostería enfoscada, al que se accede atravesando un llamo arco triunfal apuntado.
El origen toledano de los señores de Villafuerte explicaría su predilección por la estética mudejar, que se manifiesta en la cubierta y el coro añadido en la segunda mitad del siglo XVI al templo románico, aunque esta cubierta en la actualidad se encuentra en el salón de plenos de la Diputación de Valladolid. A los pies de la iglesia, se puede contemplar aún un interesante coro en forma de alfarje, con decoración labrada en madera, con los distintos y habituales motivos del estilo mudejar vallisoletano.
La portada está cobijada por un pórtico de cuatro aboceladas arquivoltas de estilo románico de mediados del siglo XII. Aunque las esculturas de los capiteles son casi irreconocibles por la erosión aún pueden apreciarse motivos naturales al igual que en los canecillos exteriores del templo.
<b><u>CASTILLO</u></b>
El castillo fue fortaleza de la familia Franco de Toledo, enriquecida famila de judios conversos.
Es el monumento más llamativo de Villafuerte. Contruido a mediados del siglo XV, siguiendo los cánones de la escuela de Valladolid.
Su planta es casi cuadrada, con una elevada torre del homenaje situada en uno de sus ángulos. Sus otras tres esquinas aparecen reforzadas por torres cilíndricas con sus correspondientes matacanes. El conjunto está rodeado por una recia barbacana reforzada con cubos que ha sido restaurada en gran parte por sus actuales propietarios, la Asociación Española Amigos de los Castillos