En esta bonita playa donde he pasado tantos buenos ratos allá por el año 65 cuando terminabamos de trabajar en Barcelona y cogíamos el tren el Viernes y volvíamos a trabajar de nuevo el lunes por la mañana en esta pueblo que en aquellos tiempos que comenzaba el turismo era pequeño ahora claro la poblacion se ha multiplicado tantas veces que se ha convertido en una pequeña ciudad con mas de 11.000 habitantes, pueblo con playas preciosas y profundas que es lo que nos gustaba cuando teníamos fuerzas para nadar, hoy dia se te cubre mas del cuello ya es peligroso, en fin es un pueblo que uno recuerda aquellos buenos ratos y las discotecas libres con champán, quien lo pudiera vivir de nuevo, pero la vida es así de traicionera y solo se vive una vez, la verdad es que Calella siempre estaba en el pensamiento de todos como otros pueblos de alrededor que hoy dia tienen un turismo mas planificado que entonces, por eso quiero dejar mi mensaje de agradecimiento a este pueblo que nos dio tanta alegría durante unos cuantos años y que el dormir en la playa era una rutina de aquel entonces para miles de chavales que nos íbamos cada fin de semana a la bendita Costa de la alegría a la caza de las Suecas como decíamos entonces, si alguien de mis amiguetes que se vieron en esa situación que me conteste inmediatamente, no quiero nombrar a nadie pero aun quedan unos cuantos por ahí y por el resto de España, especialmente algunos empleados de Banco que trabajaron entonces en Barcelona, saludos a ellos y a todos los habitantes de Calella desde ALFAZ DEL PI. DAC.