| Pueblos de España |
| España - | Provincias - | Fotografías - | Últimas fotos - | ¿El mejor Pueblo? - | Mensajes - | Vacaciones - | Hoteles - | Turismo rural - | Libros |
|
| Situación: |
Está situado al sur de la Comunidad Autónoma de Madrid, distando de Madrid 47 kilómetros y de Toledo 44 Kms comunicado por la carretera N-IV - A-4 y el ferrocarril, enlazando ambas vías con Andalucía y Levante. Su término municipal tiene una extensión de 19.000 hectáreas y su altitud media es de 489 metros sobre el nivel del mar en Alicante. Aranjuez se halla en una amplia vega formada por los ríos Tajo y Jarama. Su clima aun siendo Continental es templado. Siendo su temperatura media anual de 13º, situándose entre los 30º en verano y los 10º en invierno. Sus lluvias son moderadas. |
| Ayuntamiento: |
Delegación de Atención al Ciudadano C/ Stuart, 91 28300 Aranjuez (Madrid) España Teléfono: +34 1 809 0360 - +34 1 892 49 40 FAX: +34 1 891 60 40 E-mail: oac@aranjuez-realsitio.con |
| Monumentos: |
Casad de Oficios y Caballeros.Casa de Infantes. Real Iglesia de San Antonio. Teatro Real. Real Convento San Pascual. Hospital San Carlos. Real Cortijo de San Isidro. |
| Fiestas: |
30 de Mayo, San Fernando (Fiestas Patronales) Primeros Septiembre, Fiesta del Motín |
Turismo:
|
---------- Alojamientos Rurales ---------- |
| Historia: |
La villa de Aranjuez comenzó a perfilarse en su trazado actual bajo el reinado de Fernando VI que fue quien ordenó trazar el plano de una nueva población. Sobre ese plano es sobre el que ha seguido desarrollándose a lo largo de los años. Es cierto que desde el siglo XVI ya se mandaron construir junto al palacio varias casas para poder alojar a los criados, pero aquellas viviendas quedaban cerradas cuando los reyes dejaban Aranjuez. Muchas de ellas estaban construidas a modo de cabañas y eran sótanos semienterrados; una anécdota contaba, a este respecto, que uno de los coches había atravesado el techo del comedor de la casa del Nuncio. Así que su aspecto no debía de ser demasiado atractivo.... http://www.aranjuez.com/Historia/default.htmLA CORTE DURANTE EL SIGLO XVIII Los Reyes en Aranjuez El gran apogeo de Aranjuez como Sitio Real, llegó en el siglo XVIII bajo la monarquía de los Borbones. Fue entonces, con aquella Corte viajera a fecha fija, que recorría los Sitios Reales año tras año con una puntualidad inusitada y una fidelidad inquebrantable, cuando Aranjuez vio transformar poco a poco su fisonomía hasta convertirse en algo bien distinto de lo que había proyectado en su día el fundador, Felipe II a quien se debieron los primeros desmontes, trazado de avenidas y plazas ajardinadas y, sobre todo, las canalizaciones para el regadío que convirtieron el lugar en el vergel en que es hoy el Sitio de Aranjuez. Y SI NO VUELVO... ENCUÉNTRAME EN ARANJUEZ Es un día cualquier de otoño en Madrid; estoy en la estación de Atocha-Renfe; es bastante temprano. La mañana está triste, desapacible; hay mucho ajetreo en el vestíbulo central rebosante de seres humanos: unos, indiferentes, nerviosos, cansados; otros, ilusionados, esperanzados... van, vienen, de aquí para allá, arriba, abajo; aturde el ansia, ronco bullicio; ruidos, altavoces, llamadas, avisos, anuncios... andén 4, Puertollano, Córdoba, Alcalá, Toledo, Sevilla, Guadalajara, Segovia, Chamartín, andén 6... Aranjuez. Me llaman, ese es mi destino. Subo al tren, cómodo, no muy abarrotado, que me va llevando, me va alejando de un Madrid gigante, agresivo. A un lado veo fábricas derruidas, contenedores descoloridos; al otro lado, vías muertas, antiguos edificios, orgullosos rascacielos ultramodernos; el tren, limpio, se va moviendo como con prisa; cruza por entre uniformes construcciones impersonales, va desapareciendo. Atrás queda la silueta amplia, majestuosa de la gran urbe dedicada de lleno a su afán cotidiano dentro del engranaje inevitable de la poderosa máquina: trabajo, dinero, ambición, poder, progreso, éxito y fracaso. Y el tren, sereno, sigue marchando; cruza el Ciempozuelos cinturón industrial, San Cristóbal, Getafe, Pinto,... A través de la ventana el paisaje ahora es completamente distinto. Palpo la niebla, los montes están yermos, diviso con dificultad las vías y postes repetidos. Siento la distancia y contemplo, en silencio, el monótono discurrir del tren hacia mi punto de encuentro. Presiento que algo va a suceder, lo intuyo, lo veo. Las siluetas alargadas de los chopos y álamos y la dormida vegetación, me anuncia que estoy llegando a... Aranjuez. Me bajo del tren, cómplice de mis pensamientos y tranquilas visiones. Una estación pulcramente cuidada, acogedora, contrasta con las figuras, al fondo, de los pasajeros anónimos perdiéndose entre la niebla. Romántica estación que evoca momentos dulces de otros tiempos gloriosos, de reyes y reinas, príncipes y princesas, damas, caballeros, duques, duquesas, condes, condesas... Me adentro como sin querer, hay un imán que me atrae y me lleva por recónditas sendas de paz, belleza exuberante, días de gloria, de ocio, de grandes fiestas. Otoño caduco, ¡qué sabiduría encierras en esas hojas marchitas!; árboles pelados como estatuas inertes o en una procesión cambiante e inmóvil a la vez. Faunos, Cupido, Diana, Baco, Afrodita... evocaciones mitológicas incansables y reticentes a desaparecer en su historia interminable. Me envuelve la niebla y me estremezco. Hay magia en el aire, imágenes fantasmagóricas, sueños etéreos... Y el río, quietud sublime, paz inmensa, esplendor fluido, apenas te puedo ver, te intuyo, remanso, caudal infinito de aguas cristalinas que mecen los juncos y ramas aún no lavadas del todo con una delicadeza y suavidad casi imperceptible. ¡Oh río!, fuente de vida, pureza y solemnidad. Reflejos diluidos, borrosos, verdes pardos, marrones tostados, grises, azules tenues, amarillos lechosos, negros-blancos, lujuriosamente bellos, completamente sanos. Sigo- viajero cansado- caminando. Reposo y medito. Amo la naturaleza muerta: los seres inanimados, lo natural vivo, agua, fuego, humo, bosque, luz. ¡Ay, jardines del Palacio! ¡Ay, Casita del Labrador! En vuestras veredas quisiera siempre estar, caminar, perderme y no volver para no olvidar todo lo que he visto y sentido: tantas sensaciones y emociones que me han conquistado y atrapado en una red mágica. Quisiera quedarme aquí para disfrutar, tranquilo y sereno, vuestra belleza única y universal. Gracias, querido tren, por tu complicidad; amigo fiel, seguro... Y si no vuelvo... siempre sabrás donde encontrar a este viajero, que quedó cautivado por la inmortal maravilla de lo sencillo y auténtico. Y si no vuelvo... ¡Encuéntrame en Aranjuez! Vitaliano de la Cruz e-mail: vitaliano21@hotmail.com El municipio de Aranjuez es uno de los más emblemáticos de España. Aranjuez se encuentra a 47 kilómetros de Madrid. Por el término municipal discurren dos de los más importantes ríos de la Comunidad de Madrid: el Jarama, en su recorrido previo a su desembocadura en el Tajo, y el propio río Tajo; ambos configuran a su paso por este municipio unos excepcionales entornos naturales que desde hace décadas dotan a estas tierras de unas posibilidades agrícolas, turísticas y deportivas de significada importancia no sólo para Aranjuez y su Comarca sino también para el resto de la región. Desde tiempos de los Reyes Católicos el municipio ostenta la denominación de Real Sitio; esto ha determinado que lo que hoy conocemos de Aranjuez sea desde entonces el resultado de la concepción estética y urbanística que en cada momento tuvieron los diferentes monarcas españoles que sucesivamente decidieron reservar estos parajes como lugares de recreo y retiro. Estas circunstancias histórico-culturales poco a poco han proporcionado a la localidad una estructura y calidad urbanas caracterizadas por contar con una variada y excelente propuesta recreativa en un entorno natural, adecuadamente conservado desde hace siglos hasta nuestros días. El turismo es uno de los sectores motor de la economía de Aranjuez.cientos de miles de personas llegan cada año a Aranjuez con la expectativa de encontrar el clima, el patrimonio histórico, cultural y natural y la hospitalidad que con tanto detalle han quedado descritos en los millares de páginas que desde hace siglos se vienen publicando, citando las peculiaridades de la ciudad. |