CARLOS GIL
Aunque los cirujanos plásticos reclaman como propio de su especialidad la colocación de los implantes mamarios, lo que aconsejaría derivar a las pacientes al hospital Universitario de Salamanca, lo cierto es que tanto en Zamora como en otras muchas provincias de la región, incluida la vecina charra, también los cirujanos generales se encargan de las reconstrucciones de pecho en los casos de mujeres mastectomizadas.
El cirujano del hospital Virgen de la Concha Francisco Javier García Faria, uno de los pioneros en la realización de la técnica en Zamora y muy implicado en la unidad de cirugía de la mama, explica que desde hace algunos años se colocan los implantes en casos de cáncer de mama en Zamora, «y no en supuestos de cirugía plástica, como pueden ser de aumento o reducción de pecho». García Faria indicó que «no hemos tenido nunca problemas con ninguna prótesis» y a falta de un estudio más exhaustivo, en principio no parece que en el hospital Virgen de la Concha se haya colocado la prótesis sospechosas.
Se trata de la fabricada por la empresa francesa Poly Implant Prothése (PIP), que en principio no está probado que suponga un riesgo de cáncer, pero sí que corre peligro de rotura, con serias consecuencias para la salud de las pacientes.
El jefe de Cirugía Plástica en el hospital Universitario de Salamanca, de referencia para esta provincia, Zamora y Ávila, el doctor residente en un pueblo de Zamora, Pablo Benito, asegura que en el servicio «no se ha puesto ninguna prótesis de esta marca pacientes reconstruidas u operadas». No es que los doctores de la zona tuvieran más información que el resto sobre posibles defectos de tales prótesis mamarias, sino que «esencialmente se deba a que no se habían introducido comercialmente. Se han usado otras marcas y no han dado ningún problema». En Salamanca se interviene a «bastantes mujeres de Zamora, porque es un centro de referencia para la provincia para reconstrucción de mama; es el único sitio con servicio de cirugía plástica para hacer reconstrucción de mama». El tipo de pacientes que se operan son, esencialmente, «las pacientes que han sido sometidas mastectomías por cáncer de mama. Primero llegan sobre todo a pedir una valoración sobre las posibilidades que ofrece la operación, y una vez tomada la decisión y reconstruida la mama, las pacientes suelen quedar encantadas. También vemos casos en los que nos vienen a pedir ayuda para arreglar algún problema en intervenciones que no han sido realizadas por cirujanos plásticos».
Inicialmente, tras el diagnóstico de cáncer de mama «las pacientes se encuentran un poco desvalidas y ni siquiera se plantean el pensar si es bueno o malo reconstruirse. Muchas veces no acuden porque se plantean que una vez quitado el cáncer ya está resuelto el problema, pero el tratamiento finaliza realmente con la reconstrucción. Es verdad que la paciente es reacia o tiene miedo a meterse en operaciones que no sean absolutamente imprescindibles, pero cuando se animan suelen quedar encantadas.
La operación en sí es bastante segura, indica Benito: «La reconstrucción de mama en manos de cirujanos plásticos es bastante segura. Es cierto que todo acto quirúrgico tiene sus riesgos, pero también las soluciones a las posibles complicaciones. La inmensa mayoría de las pacientes queda muy satisfecha con los resultados». Eso sí, explica, «cada paciente precisa una valoración individualizada y eso se hace siempre en su servicio de cirugía plástica. Hoy en día se está extendiendo la costumbre de que sean cirujanos no especialistas los que intenten hacer la reconstrucción y nos llegan pacientes de varias provincias sin servicio de cirugía plástica, con resultados menos favorables».
El doctor Pablo Benito explica que hay tratamientos del cáncer, como la radioterapia, que suponen una contraindicación para el uso de prótesis, aunque «para estas pacientes existen otras técnicas de reconstrucción que ofrecen buenos resultados, como la utilización de su propio tejido. Por eso es necesaria una valoración individualizada que determine el mejor tratamiento».
Normalmente la cirugía puramente estética de la mama no la cubre la Seguridad Social, aunque en los casos de reconstrucción «se trata de dejar el pecho lo más estético posible y muchas veces la mujer finaliza el proceso con unas mamas más bonitas de lo que las tenía previamente a la cirugía».
Normalmente cualquier tipo de prótesis puede dar problemas de tipo infeccioso o de formación de fibrosis alrededor de la misma, aunque son supuestos «bastante raros, siempre que el implante está indicado correctamente. Se da en una minoría muy pequeña de pacientes».
Las prótesis están hechas todas ellas básicamente el mismo material: «Son todas de silicona. La forma y la superficie han ido mejorando. La forma de la mama es ahora más bonita, más natural y el gel de silicona también ha evolucionado de tal forma que actualmente ofrece menos complicaciones que hace quince años». Y entre esas complicaciones no estaba el riesgo de estallido del implante al subir a un avión, como se dijo del famoso suceso de la popular Ana Obregón: «Lo de Ana Obregón era una leyenda urbana. Yo siempre bromeo con mis pacientes y les digo que las prótesis vienen en avión. Pero la leyenda urbana ha calado y todo el mundo cree que es así».
En cualquier caso, si alguna mujer «aún sabiendo que aquí no se han puesto esas prótesis», tiene alguna duda, debe acudir al médico que la trató para quedar totalmente tranquila.