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L'ALCORA (Castellón)
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Habitantes: 11.029  Altitud: 279 m.  Gentilicio: Alcorinos 
Mapa de L'ALCORA
Hoy amanece en L'ALCORA a las 07:21 y anochece a las 18:08
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Información general sobre L'ALCORA
Situación:

L’Alcora es un municipio enclavado en el centro de la provincia de Castellón, a escasos 20 km de la costa y a los pies del macizo del Penyagolosa, techo provincial con sus 1.813 metros de altitud. Con poco más de 11.000 habitantes, nuestra localidad es conocida internacionalmente por la cerámica que en el siglo XVIII surgió de los hornos de la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de Aranda; hoy forma parte de destacadas colecciones privadas y museos de todo el mundo y en las subastas de arte suele alcanzar las más elevadas cotizaciones, como muestra evidente de su gran valor artístico.
L’Alcora es, básicamente, cerámica. En sus calles, en su entorno, en sus edificios, se puede sentir y vivir la cerámica. Pero no solo eso. L’Alcora posee también rincones urbanos llenos de historia (en 2006 se conmemoró el 700 aniversario de la fundación de la ciudad), ermitas, monumentos y lugares de interés histórico diseminados por su término municipal, lugares como Araia y La Foia con el encanto de los pequeños núcleos de población, parajes donde reponer fuerzas y deleitarse con el entorno natural, festividades y celebraciones de hondo calado popular… L’Alcora, vivir la cerámica y mucho más.

Monumentos:

Museo de Cerámica de l’Alcora: un regalo para los sentidos

En 1727 abrió sus puertas la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de Aranda. El noble aragonés quiso elaborar en nuestra ciudad, perteneciente a sus dominios señoriales, vajillas y otros objetos cerámicos capaces de competir con las de mayor fama del continente europeo, y no escatimó esfuerzos para conseguirlo. Así, contrató especialistas de Francia, Sajonia y otras procedencias, fundó una academia de aprendices para garantizar la calidad técnica y artística de los productos, dictó unas ordenanzas capaces de asegurar el buen funcionamiento de la empresa (que llegó a contar con 300 operarios) y estableció una red comercial que permitió el abastecimiento de los principales mercados urbanos de España, Europa y América.
El resultado de tan singular aventura empresarial y comercial fue la elaboración de una cerámica muy apreciada en todo el mundo, que los especialistas destacan como la mejor loza europea del siglo XVIII.
Para conocerla con detalle, se recomienda la visita al Museo de Cerámica, que con sus ampliadas instalaciones con un diseño expositivo moderno y actual, en el que, además de las piezas de la Real Fábrica, tendrá cabida la colección de cerámica contemporánea (formada a partir del Concurso Internacional con más de 3 décadas de historia) y la tradición alfarera local, iniciada en el siglo XVI y representada sobre todo por la familia Nomdedéu.

Rincones urbanos

El corazón urbano de l’Alcora late a un ritmo pausado, en contraposición con la frenética actividad de los modernos polígonos industriales. Es recomendable adentrarse al casco antiguo por el Paseo de “Baix la Vila”, desde donde se puede gozar de una de las más bellas vistas, con el contraste entre el paseo, las casas construidas al borde de un acantilado y la fértil vega del río de l’Alcora. A través del Portal de Verdera (siglo XIV) se accede al primitivo recinto amurallado medieval, en el que abundan las estampas evocadoras: la “Reixa de la Vila”, con la visión lejana del castillo de l’Alcalatén y la ermita del Salvador (siglos X al XIII); el antiguo Ayuntamiento del siglo XIV (hoy Casa de la Música); la iglesia parroquial con elementos góticos y renacentistas en la fachada lateral y esgrafiados barrocos en la bóveda; la Capilla de Marco (siglo XVIII) con portada y azulejería barrocas, y el Portal de Marco (siglo XIV), por el que se accede a la iglesia de la Sangre. Muy cerca, en la calle Teixidors, el Museo de Cerámica que alberga el más preciado tesoro artístico de l’Alcora: su colección de cerámica de los siglos XVIII a XX.
La Torre del Repés, la plaza de la Iglesia, los jardines de la Vila, la ermita del Calvario, los parajes de San Vicente y San Cristóbal o la Font Nova, son otros espacios urbanos o próximos al casco urbano que merecen una visita.

Fiestas:

FIESTAS Y CELEBRACIONES DE L’ALCORA
Enero
Fiesta de San Antonio Abad, representación de la Recua Arriera.

Semana Santa y Pascua
Viernes Santo a las 12:00: Rompida de la hora
Día del Rollo
(Fiesta de Interés Turístico Provincial)
Día de la Dobla
Peregrinación por las Ermitas
Festividad de Sant Vicent
“La Mocadorà”

Mayo:
Fiestas de la Vera Creu (la Foia)

Julio: Fiesta de San Cristóbal, patrón de l’Alcora, “Els Ninots de Sant Cristòfol”
Fiestas del Barrio "campo de futbol"

Agosto: Fiestas de Araia
Agosto- septiembre:
Fiestas del Cristo
Procesión del Cristo

Octubre:
Fira del Mussol
Diciembre
Jornadas medievales

24 de diciembre: “l’Albà de la Mare de Déu”

Costumbres:

LA FIESTA DEL ROTLLO DECLARADA DE INTERÉS TURÍSTICO PROVINCIAL

Nuestra tradicional y emblemática fiesta del Rotllo, ha obtenido por merecimientos propios la declaración de Fiesta de Interés Turístico Provincial de la Comunitat Valenciana. En una resolución de la Consellería de Turisme, fechada el 23 de noviembre de 2009, se le concede el enunciado título honorífico.
L’Alcora se siente orgullosa de ser la titular de una “Romería” única en España, cuyos protagonistas eran los varones (Infantes), menores de ocho años. Durante décadas, miles de niños han recorrido el trayecto de Pl/ de la Iglesia – Ermita de S. Cristóbal, y posterior regreso hasta la Iglesia Parroquial, lugar donde recibieron el bendecido y popular Rotllo.
Está documentado, que l’Alcora ya peregrinaba a inicios del s. XVI. El paraje de San Vicente, denominado en lo antiguo “Rincón de las Hermitas”, era el destino donde acudían los cristianos alcorinos, y en solícita clemencia, rogaban por “agua y salud”. Hasta allí donde hoy se asienta una preciosa ermita, llevaban en andas al “Señor San Vicente”, e improvisaban un templo a modo de tienda de campaña. Dos centurias después, una vez construida la ermita de San Cristóbal sobre la cima del “Monte o Loma de Alcora”, las romerías cambian su destino al nuevo emplazamiento, lugar de arranque de la tradicional “Romería d’Infants” popularmente la “Festa del Rotllo”.
Subiendo a través de los peldaños de la historia escrita, uno se encuentra con maravillosos datos con referencia a la descrita y autóctona tradición. Preciosas anécdotas y crónicas que nos aportan luz sobre su inicio. Vamos a ver un supuesto, de como debió ser el origen, añadiéndole estructura y un orden cronológico a la documentación existente:
Una fuerte y persistente sequía, hizo que los alcorinos ofreciesen promesas, realizasen romerías, e implorasen clemencia y auxilio mediante una inagotable cantidad de rogativas y oraciones. Lamentablemente todas estas plegarias no lograron su propósito, fueron vanas, la terquedad era dueña del cielo y la deseada lluvia no llegó. La Villa no desiste de la vital demanda y salió en procesión, los santos de la época más vinculados con los animales y la agricultura, recorren sus calles a hombros de un pueblo sediento: San Roque, San Antonio Abad, Santos Abdón y Senén, San José, y por supuesto la patrona, Nuestra Señora de la Asunción, son la esperanza de un municipio que junto con sus desabridos campos se muere de sed.
Tampoco se resolvió el problema y la sequía se mantenía firme, persistía la climatología adversa, llegando la situación a unos límites insostenibles, y es aquí, en este momento, cuando las autoridades en común cuerpo con todos los vecinos, deciden mandar a lo más Alto aquello que más quieren, lo más tierno y puro que tienen en sus casas, sus hijos más pequeños inferiores a ocho años, aquellos que aún no saben discernir entre el bien y el mal, los llamados Infantes.
La Ermita de San Cristóbal abre sus puertas de par en par ante la llegada de los pequeños romeros. Una vez en su interior dichas puertas son cerradas, dejándoles solos con el sacerdote que de inmediato comenzará la Eucaristía. Entre los rezos, se incluirán las preces que los romeros elevarán al Todopoderoso. El pueblo mientras tanto queda recogido en la Iglesia Parroquial, allí la Santa Misa es solemne, con sermón y comunión general. Los pequeños arriba y los mayores abajo, todos piden lo mismo: “agua y salud Señor”. Al finalizar el acto de la parroquia, los mayores se trasladan al pie de la bajada de San Cristóbal, van a la espera de los romeros, los cuales, una vez finalizada su especial rogativa, bajan en tromba cuesta a bajo al ver a las madres que les esperan en brazos abiertos, formándose un extraordinario griterío festivo.
No cayó en saco roto la fuerza que hizo “toda” la población. Esta vez el cielo les escuchó. Los pequeños fueron los protagonistas, y sus peticiones, que con razón eran mucho más contundentes, fueron por fin atendidas en las Alturas. El agua vino en abundancia:

El 15 de agosto de 1751, ante la aparición del preciado manantial de la Font Nova, se acordó empezar los trabajos de la citada fuente y que se hiciera “fiesta a San Cristóbal”, por el nuevo hallazgo de esta fuente en tan grande esterilidad, y que “dicha fiesta se hiciera todos los años el día que la villa eligiere”

Datos posteriores, presuponen que esta maravillosa fiesta aprobada por la Corporación Municipal (nacimiento del diplomado Rotllo), tendría sus inicios en 1756, una vez finalizadas las correspondientes obras, que necesariamente debieron de acometerse en el manantial, para que este quedase apto para uso y consumo humano, así como de animales. También se construyó el lavadero en agosto de 1754.

El 5 de mayo de 1754, se acordó ahondar el cauce de la fuente y hacer dos paredes de cal y canto a los lados para que la obra quedase con mayor perfección.
El 31 de agosto de 1754, se acordó descubrir la fuente, que se sacase ésta al cabo de la cuesta, y que para el servicio común, se hicieran y construyeran lavaderos para lavar las mujeres y un abrevadero para las caballerías.

Debo resaltar, que el apreciado e histórico manantial de la “Font Nova” no pararía de asombrarnos. En el devenir de los tiempos aún nos ofrecería otro nexo más, entre esta y el emblemático Rotllo: A inicios del s. XX (año 1909), los trabajos de conservación realizados en la citada fuente lograron que se incrementase su caudal, motivando con ello, que el Rotllo volviese a ser protagonista. El Ayuntamiento Pleno, en agradecimiento por tan grata noticia, ordenó aumentase su masa hasta las actuales dimensiones.
El importante hallazgo de la popularísima Font Nova, generó o provocó la oferta que hizo el Consejo Municipal, por la que una vez se asignase la fecha, debía comenzar la conmemoración anual en San Cristóbal.
Según nos marca la tradición, la Villa eligió el lunes de Pascua, ya festivo e importante en el santoral católico, que lo denomina Lunes del Ángel. El Evangelio de Lucas nos dice, que al día siguiente de la Pascua, las mujeres fueron al sepulcro de Jesús encontrándolo vacío, momento que reciben el celestial anuncio: “ ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí”.
Bendito sea el lunes de Pascua o lunes del Ángel, que en nuestra villa quedará unido por siempre a la Romería del Rotllo, y que en agradecimiento, los recién nacidos también participarán revestidos de ángeles (del braçat), dándole colorido y ternura a la autóctona y singular celebración.

José Manuel Puchol Ten. Cronista Oficial de la Villa.
L ‘Alcora, enero de 2.010

Historia:

LOS PRIMEROS POBLADORES DEL TÉRMINO DE L’ALCORA.

IV- II milenio a. C.
La presencia de utensilios líticos en el entorno del Salt del Cavall, son la primera evidencia de pequeños grupos de población nómada en el término municipal de la localidad.

II milenio a. C.
Los primeros asentamientos estables considerados poblados, corresponden a la Edad del Bronce y se sitúan en lugares como: La Pedrera del Xufero, El Racó del Corb, la Costera dels Pissadors i en la actual ubicación del Castillo de l’Alcalatén.

Siglo VII a. C.
Diversos materiales en la partida de la Ferrissa, indican la llegada de comerciantes fenicios para la explotación de los yacimientos de hierro.

Siglos VI a II a. C.
Cultura Ibérica. L’Alcora presenta una relativa abundancia de yacimientos de este momento, destacando de entre ellos los poblados de Montmirà y el Tossal de les Foies.

Siglo I a. C. a IV d. C
Durante este periodo la dominación romana dejó también su huella en nuestro término municipal, en las partidas de Montmirà, la Perereta, Mas d’en Plana, Pla del Reguer y, sobre todo, en Santa y el Saltador.
En Santa (I- III d. C.) encontramos las Termas Romanas junto a un gran asentamiento rural de época imperial todo ello relacionado con al Camí dels Bandejats, que unía la Vía Augusta con las tierras altas del interior, y cuyo origen pre-romano parece más que probado.
El Saltador (siglos II-I a. C. a IV d. C.) presenta una secuencia íbero-romana con varias fases de ocupación que han dejado restos constructivos y materiales.

Siglos VIII-XIII
La presencia musulmana en el término municipal de l’Alcora es relativamente abundante, destacando por su singularidad e importancia el castillo de l’Alcalatén, que da nombre a la comarca.
Igualmente musulmán es el origen del topónimo de l’Alcora, aunque ninguna evidencia arqueológica ha podido confirmar hasta ahora la existencia de un núcleo habitado previo a la conquista cristiana.
Otros enclaves donde es patente la presencia musulmana son la partida del Carapito y el Mas de Marco, así como diversos puntos dispersos distribuidos por otras áreas del término municipal.

1233
El 24 de julio de 1233 la fortaleza y territorios de l’Alcalatén son tomados por las huestes de Ximén d’Urrea. En los años siguientes se erige a los pies del castillo una ermita de estilo de transición románico-gótico, típico de la reconquista, bajo advocación del Salvador.

1283
Zaragoza, 10 de octubre. Privilegio Real, otorgado por D. Pedro III, confirmando los fueros y privilegios a Pedro Ximén de Urrea, mejorando aquellos que fueron donados a su padre, por D. Jaime I. Aparece documentada Araya, no así L’Alcora que aún está incardinada dentro de Alcalatén.

L’ALCORA. LA EVOLUCIÓN DE UN MUNICIPIO.

S. XIV
31 diciembre de 1305.
Se otorga Carta Puebla a l’Alcora. Por ella D. Juan Ximénez d’Urrea, da a poblar la «Puebla de Alcora de Alcalatén».
1306. Jaume II, concede el derecho a celebrar mercado semanal los miércoles.

S. XIV
Amurallamiento de l’Alcora. Portales de Marco y Verdera. Torre del Repés y Construcción de la Lonja de Alcora. (Antiguo Ayuntamiento, hoy Casa de la Música)
31 de diciembre de 1336.
Juan Ximénez d’Urrea concede mandas para el sostén y construcción de la Iglesia de l’Alcora.

S. XV
1418. Firma en Figueroles de la Concordia entre los municipios de l’Alcora y Lucena, que concreta el reparto entre ambas del patrimonio (término y núcleos urbanos), de la extinta Pobla de Alcalatén. Por ella, l’Alcora obtiene 3/4 partes del total (117,3 km2), incluyendo: Araia, Sanchils, la Foia, y Costur, además del Castillo y la propia Pobla de Alcalatén, pasando a ser la capital de la comarca.

S. XVI
1546. Primer alfarero documentado en la localidad: Baltasar Llidó.
1575. El Venerable cura Bertrán toma posesión de la parroquia de Alcora.
1578. Primeras noticias del alfar de la familia Redolat, documentado hasta 1940.
1588. Ampliación de la Iglesia Parroquial. Construcción de la portada renacentista.
1598. Construcción de la Ermita de San Vicente.

S. XVII
1600. 7 alfarerías documentadas (Runa, Redolat, Bonet, Sancho, Asensi, Porcar y Mascarós).
1621. Construcción de la Iglesia de la Sangre.
1629. Construcción de la Iglesia de San Miguel (La Foia).
1632. Primera venta documentada de alfarería de l’Alcora en Castellón.
4 de junio 1632. Construcción del Convento e Iglesia de San Francisco.
1.639. Primera procesión documentada de Semana Santa.

S. XVIII
1701. Primera Procesión del Cristo documentada.
1712-1735. L’Alcora cuenta al menos con 17 alfarerías.
1 de mayo 1727. Fundación de la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de Aranda.
1740. Construcción de la Capilla de Marco.
1740-1760. Se documentan 30 familias alfareras.
1756. Es la probable fecha del inicio de la Romería del Rotllo.
1756. Construcción del portal de Piquera, en la Plaza de San Roque.
17 de julio de 1774. Construcción de la Ermita del Calvario, sobre una anterior de 1698.
1780. Surgen 4 «fabriquetes» de loza en competencia con la Real Fábrica.
1787. Una fuerte tormenta destruye el pantano. Quedaron arrasados puentes y molinos del río Lucena-Alcora, la Rambla y el río Mijares.

S. XIX
25 de septiembre de 1801.
«Revolta dels Caragols»
El campesinado de la localidad se niega a pagar los diezmos sobre algarrobas y la seda al duque de Híjar, al no estar contemplados en el Capbreve de 1613.
1811. Las Cortes de Cádiz, promulgan el Decreto que finiquita los señoríos. En su consecuencia, en 1818, el Duque de Híjar cede sus derechos pasando nuestra villa a la Corona.
1822. La R. O. del 8 de febrero, establece en Costur el Ayuntamiento Constitucional. Con el regreso del absolutismo, la situación queda suspendida en su totalidad hasta que la Diputación Provincial reinicia el proceso el 2 de marzo de 1841.
21 de marzo de 1838. Batalla en San Cristóbal dentro de la Primera Guerra Carlista.
1845. L’Alcora cuenta con 7 fábricas de loza y 12 talleres de alfarería.
1855-1856. Reconstrucción de la Ermita de San Cristóbal.
1858. La familia Girona adquiere la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de Aranda.
1864. Se construye el puente sobre el Mijares (Pont de Bobaida), que une l’Alcora y Onda.
1868. Se aprueba el proyecto de construcción de la carretera Castellón – l’Alcora – Lucena.
1873. Construcción de la Ermita de San Joaquín y Santa Ana (Araia).
1874-1875. Fortín Carlista de San Cristóbal. Durante las guerras carlistas (1833-1876) l’Alcora tuvo dos alcaldes, el que apoyaba a los facciosos y el constitucionalista o liberal (este último exiliado).
1889. Se deslindan los terminos municipales de Costur y l’Alcora.
1895. La Real Fábrica pasa a propiedad de Cristobal Aicart.

S. XX
1901. Ampliación de la Iglesia Parroquial. Construcción de la actual fachada principal.
1905. Creación del Sindicato de Riegos.
1925. Fundación de la Caja Rural San José de L’Alcora.
1927. Canalización de la Font d’Aixart. Llegada del agua potable a l’Alcora.
1930. L’Alcora cuenta con 9 fábricas de azulejos.
1938. Reconstrucción de los puentes de la Font Nova, La Foia y el Bassó.
1944. Fundación de la fábrica de loza Ramos y Cía, heredera de la Real Fábrica.
1954. Construcción del nuevo Pantano de l’Alcora.
1975. L’Alcora cuenta con 55 fábricas de azulejos y 2 de esmaltes.
1983. Inauguración del nuevo Ayuntamiento.
1994. Inauguración del Museo de Cerámica.

S. XXI

2002. Cierre de la última alfarería en activo: hermanos Nomdedéu Medina.
2005. Inauguración de la Escuela Superior de Cerámica.
31 de diciembre de 2005. L’Alcora cumple 700 años como municipio.
23 de noviembre de 2009. La Fiesta del Rotllo es declarada de “Interés Turístico Provincial de la Comunitat Valenciana”.

Turismo:

Vivir la cerámica. Visitas a la carta

Adaptadas a todas las edades y a las preferencias de cada grupo, las visitas guiadas para grupos organizados son una manera lúdica de adentrarse en el mundo de la cerámica o conocer otros aspectos del patrimonio cultural y natural de l’Alcora.
• Ruta de la Cerámica: conocer el pasado y el presente de la cerámica en l’Alcora con diversas propuestas que los visitantes pueden programarse a su gusto. La ruta completa incluye la visita a:
• Industria azulejera: recorrido a través de una planta de producción para conocer los procesos industriales más modernos y sus técnicas de fabricación.
• Taller artesanal: visita comentada en la que se puede apreciar en vivo las diferentes fases de la elaboración cerámica según las técnicas del siglo XVIII (modelado, esmaltado, estarcido, decoración...).
• Museo de Cerámica de l’Alcora. Valiosas colecciones de la Real Fábrica del Conde de Aranda, cerámica artística contemporánea y alfarería.
• Recorrido por el casco antiguo de la localidad (portales del siglo XIV, iglesia parroquial de los siglos XIV, XVI y XVIII, antiguo Ayuntamiento, capilla de Marco…)
• Talleres participativos: de la mano de ceramistas especializados, los grupos pueden realizar prácticas de torno y decoración cerámica como complemento a su visita a l’Alcora.
• Ruta de las minas. El término municipal de l’Alcora conserva diversas minas antiguas y hornos de cerámica, cal y cemento. Esta ruta nos aproxima a una parte del patrimonio histórico y etnológico poco valorado pero de gran interés didáctico.
• Ruta de los Murales Cerámicos. En los últimos años se han instalado en las calles de l’Alcora un total de 6 murales cerámicos de gran formato, que además de embellecer la ciudad suponen un aliciente más para una visita pausada en clave cerámica, una especie de extensión urbana del Museo de Cerámica.

Artesanía cerámica en l’Alcora

Cinco talleres de cerámica artesanal nos ofrecen contemplar en directo los procesos tradicionales de fabricación cerámica, así como adquirir todo tipo de cerámicas típicas de la provincia y cerámica creativa contemporánea.
Para más información:
Art Antic (Tel. 964 367 086).
Cop d’Art (Tel. 656 440 094).
La Muy Noble (Tel. 964 361 003).
Taller de Ceràmica Artística de l’Alcora (Tel. 964 363 272).
Taller de Cerámica Martí Miralles (Tel. 964 362 389).

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