No pienso bajar a la civilización al menos en un año, viviré como vivieron los antepasados, de la caza y de la pesca, comeré gusanos si hiciera falta, pero de una cosa estoy seguro, que yo no pagare una sola peseta de impuestos que sirvan para recortes, aqui montaré mi tienda campaña y esperare pasar el tiempo
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Embelesado en mi mismo, y dando palos al camino, a los chinatos blanquecinos
que entre la grava parda sorteaban el sendero, escoltado a ambos lados con sus paredes de piedras, repletas de inmensos agujeros. Asomado a uno de ellos divisé bien a lo lejos al lagarto grandullón, que orientaba su enorme cabeza en dirección al sol, me detuve y dejé de mover el palo para contemplar ese magnifico ejemplar. No me daba miedo, pero si mucho respeto y a decir verdad, permanecí sentado en una piedra largo rato, hasta que llegó a pasar por allí, un labarador con su rocio, el cual se espanto justo cuando llegó a la altura del bicho, que con un movimiento felino, desapareció en un abrir y cerrar de ojos, dejando caer una piedra de la pared.
-Buenas tardes, que te trae por aqui?
-Quería llegarme hasta el castillo y hacer algunas fotos
-Mala hora es, sobre todo para volver, yo de tí me volvía que alla arriba de noche poco hay que ver, y asi como todos los gatos son pardos... pues los caminos tambien, y todos parecen iguales, mas ninguno lo es.
_Gracias buen hombre, conozco bien el camino, creo que no me perdeé.
A medida que avanzaba mas abrusto se hacía el camino, el sol empezaba a palidecer y una lijera brisa jugueteaba con mi pelo y con las ramas de algunos chaparros que por allí abundaban. Como el alpinista cuando alcanza la cima... así me sentía yo, encaramándome en lo alto del solitario torreón. Hohhh, que maravilla, que vista tan preciosa, desde aquí si que se puede apreciar la inmensa masa de agua del pantano ladrón que me robó el pueblo, Al fondo se divisa paloma, a la izquierda la otra Zarza, siguiendo sus montes se divisa hasta la Emérita, Don Alvaro, Torremejías.... casi toda la tierra de barro, hasta las viñedos de Amendralejo con sus tierras colorá, y abajo... como si se hubiese despeñado de este castillo, se encuentra mi pueblo.