“La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño” (Nietzsche).
Todos fuimos niños alguna vez, y a todos por los resquicios de la memoria se nos cuela en alguna ocasión el brillo de nuestra infancia. Los años de la escuela, grabados con caricias de amistad sin dobleces y regados por un gran caudal de sentimientos nobles, pueden continuar vigentes en cada uno de nosotros, incluso embellecidos por el paso del tiempo y de las aventuras de la vida.
De algunos de vosotros perdí la pista, pero eso no resta ni un ápice que os siga recordando con mucho cariño, y desearos desde aquí mucha suerte.
Un cordial abrazo.
J. Gala
“La más noble aspiración de un espíritu es la de escudriñar en sí mismo su propia niñez”
(Miguel de Unamuno).