Era un chaval cuando me contaron la historia de la procedencia del nombre del pueblo. Parece ser que tras la terrible epidemia de peste que azotó a la zona allá por el final del siglo xiv (en buena parte de España pasó igual) dejó muy mermada a la población ya reducida de por sí al ser zona recientemente reconquistada. Al parecer, vinieron años después 20 guardas reales, una de ellos mujer, que, como premio otorgado por la fidelidad al Rey Enrique III, le habían sido concedido privilegios y terrenos en la zona. La única mujer en la zona hizo que prosperara el pueblo de tal forma que se le concedió a la localidad el nombre de La Guarda. Esa es la noble historia de este hermoso pueblo.