La villa presenta constructivamente características extremeñas y en particular de la comarca de La Serena, calles amplias y edificaciones de una sola planta, con cuadra para las caballerizas y doblado para guardar las cosechas y chacinas. Fachadas encaladas, que se renuevan todos los años y elementos de granito.
En diversas fachadas de viviendas de la villa se encuentran escudos de granito y mármol, que testimonian su hidalguía, son emblemas de títulos que ostentaron los ilustres vecinos en el siglo XVII y XVIII. Éstos poseen claras alusiones a la Orden de Alcántara y pertenecieron a los Condes de Montalbán y a los Campos de Orellana, entre otros.
El monumento más importante es la iglesia parroquial de San Juan Bautista, obra de gran cuerpo sobre terraza, constituye una construcción de mampostería y sillares con planta de cruz latina, que se presenta exenta, sobreelevada sobre un espacio circundante constituido por diversos ámbitos a diferentes alturas.
Entre sus contenidos merece citarse una buena talla del siglo XVI de la Virgen de Valvanera, conocida popularmente entre los vecinos como “la Verveneda”, imagen sedente con el Niño Dios en brazos sobre un águila, que tiene mutilada la cola, debido a la mano atrevida de algún indocumentado.
Otro edificio a tener en cuenta es el Convento, fundado y edificado por los condes Campos de Orellana como asilo-hogar para los ancianos.
A 9 km. de la localidad y enclavado en un típico paraje de estas tierras, se encuentra el puente sobre el río Ortigas, consta de 6 arcos de medio punto, realizados en piedra, es de presumible origen romano, aunque sin documentar y reconstruido en la Edad Media.
Hoy en día ya no cumple sus funciones de antaño, ya que se ha construido un puente alternativo.
Por cualquiera de estos dos puentes se accede, recorriendo otros dos kilómetros a la ermita de Ntra. Sra. de la Antigua, lugar de celebración de romerías populares.
Se encuentra rodeada por un cerco, ligeramente trapezoidal, al recinto se entra a través de dos puertas situadas ambas en el lado oeste de dicho cerco, siendo la más antigua la que se encuentra en la parte izquierda, que conserva su estructura de cantería. En el centro de este mismo lateral del cerco encontramos otra puerta a modo de arco apuntado, que data de 1926 y cerrada con artística puerta de forja, obra de M. Chamizo.
Presidiendo el altar, esta situada la virgen, Ntra. Sra. de la Antigua, la imagen actual reproduce la anterior y data de 1.941. Lo más destacable es que tanto la Virgen como el niño forman un solo bloque, de tal manera que el niño viste la misma túnica que la madre. Se encuentra casi todo el año en su Ermita, salvo del 13 de agosto, que es trasladada en peregrinación por los vecinos del pueblo a la iglesia de San Juan Bautista, al 13 de septiembre que de la misma forma es llevada de nuevo a su Ermita.
Otros testimonios que hacen patente la existencia en ese lugar de asentamientos remotos en la zona, son, además de la reliquia romana mencionada anteriormente, numerosas tumbas antropomorfas excavadas en la roca que proliferan en las inmediaciones, que se creen son restos ibéricos.