Pueblos de España

Mensajes de LA HABA (Badajoz)

 Mensajes de LA HABA
CRÓNICA DEL AÑO 1955: Pues si, ya estamos en feria. La mayorÍa de las cuadras del pueblo están alquiladas a merchanes, el pueblo es un bullicio continuo de cascos de bestias sobre los adoquines, las tabernas estan llenas a todas horas. Los caminos y carreteras que se dirigen a La Haba, están atestadas de gitanos que portan tras de si, colleras de burras, mulas, y algún que otro caballo o yegua.
La zona de trato de ganado, llamada comúnmente en la localidad "el plao", es un continuo ir y venir de ... (ver texto completo)
....."me gustaría"...., te comprendo, Paco, te gustaría contar tantas cosas buenas: pero no las ves por ningún lado, ¿verdad? Hemos crecido mucho y mu deprisa, pero evolucionar o progresar, lo que se dice progresar, lo hemos hecho en menor medida, porque si hubiera sido así, te hubiera brotado un torrente de buenas noticias que te hubiera dejado muy feliz y satisfecho al escribirlo.

Un abrazo,
TRUHÁN,
“Dícese de la persona sin vergüenza, que vive de engaños y estafas”)

El Estado, que en esencia no es sino el pesebre de sus servidores, esta es la jodía verdad, se ha echado al monte para desvalijarnos a mano armada. Los arcabuces, mosquetes y trabucos se han cambiado por la pluma o la tecla del BOE, o el DOE; y el ámbito territorial de los asaltos, lejos de la despoblada Sierra Morena y de sus clases acomodadas, se ceba en los núcleos urbanos donde una simple nómina te delata como objeto o sujeto “pasivo” atracable.

Cuatro años después, los trileros de siempre (los mismos perros con los mismos collares, ¡que hay que tener rostro pa no sonrojarse!), vuelven a pedirnos nuestra confianza. Luego de engañarnos, empobrecernos, arrastrarnos hasta el desánimo, brearnos de angustia, después de sangrarnos hasta los tuétanos y acallarnos con sutiles mordazas, van y se arrojan complacidos a la inmunda argucia del truhán: “subo tres euros al mes a los pensionistas, bajo dos puntos el IRPF a los trabajadores y prometo otro millón de nuevos empleos” (nos debe usted los tres millones y medio que el 7 de septiembre de 2011 prometió González Pons en su nombre, añado yo), ¿hay quien dé más?, ¡Váyanse al carajo!

Todo el presupuesto jurídico del Estado, que debería procurar el bien común de la mayoría, está tramándose -con el eufemismo de garantista- como el refugio de la truhanería. Y el nuevo armazón legal/amoral perpetrado estos últimos años por los habilidosos granujas modernos, está hecho para preservar el aparato del Estado “guardián” que permita poner a buen recaudo el saldo arrojado por la codicia en los lustros de las vacas gordas. Dicho en román paladino: aquí va a ir mu poquita gente a la cárcel, se va a conjugar mucho más el verbo prescribir que el de resarcir, todo está atado y bien atado que dijo el Difunto.

¡Ay!, aquellos bandoleros con patillas largas, mayormente morenos, guapos, románticos, seductores y enamoradizos, ¡ay!, aquél José María “el Tempranillo”, seductor de madames de la alta sociedad, solidario con el débil, verdugo del pudiente: ámoh, nada que ver con el feo de Montoro.
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La Casa actual, la que vengo a recordar, está ahora habitada por Ventura (hijo de Ramón “ el de tío Ventura” y de Antonia, ambos q. e. p. d.), que está casado con una hija del “Obispo”, su anterior dueño. Antes que él, estuvo viviendo en ella tío Gaspar “Pan Blanco” (padre de Claudio el carpintero, q. e. p. d.). Y mucho antes, su anterior propietario fue Agustín “Cortecita”. Y antes del mucho antes, era propiedad de la Rufa: estamos ya en los lejanos años cuarenta.

Bien, pues en “la Casa de la Rufa” era donde se terminaba entonces la calle de La Perra. Esta casa tenía sólo una nave construida y el resto era todo corral o, mejor dicho, era lo que los jabeños llamamos una forrajera, como desigualmente lo eran todos los corrales de ese lado de la calle pues no existían las puertas falsas de hoy (o casi ninguna), y lo que sí había era un camino paralelo a la carretera (su eje lo ocupa hoy la terraza de “La parrilla”), y en medio de ambos se ubicaban las antiguas eras que luego se fueron trasladando a la zona de la Cruz del Humilladero; desde esta cruz hasta lo que hoy conocemos como “El pantanillo”, en los días citados de Marzo, todo este espacio, se convertía en el recinto de nuestra importante Feria.

Con el crecimiento de la Feria, que significó mucho para la economía jabeña, creció la corriente del dinero, también el juego y, cómo no, también nació el puterío. Jejeje, los niños jabeños de entonces –siempre tan audaces- más de una vez lograron arrastrar las mantas emputecidas desde las forrajeras hasta el borde del camino, quedando al descubierto a la pobre meretriz gritando de vergüenza y viendo (doy fe de ello) algún culo blanquísimo del pecador de turno quien, en sus estertores gustosos, a veces culminaba la faena en medio de un verdadero alboroto, con los aplausos y silbidos que con inmenso regocijo le dedicaba la chiquillería jabeña.

Está por contrastar cuándo inició su función ferial, lo que tengo contrastado es que desde el 17 al 20 de marzo –ambos inclusive- la Casa de la Rufa, durante los años cincuenta, fue una casa de putas. Con tanta transacción comercial, sobre todo de mulas falsas, la moneda corría, y algunos merchanes cuando se veían con “manejo” y un par de copas de aguardiente encima, se echaban por unos días a la vida licenciosa.

Con las putas y el carnaval, nunca pudo el Difunto. Así que en los años cuarenta y cincuenta -yo estoy dando fe de esta última década- con una España “puesta en su sitio” pero con el condicionante de que “pito duro no cree en Dios”, la Casa de la Rufa –que como dije al principio no tenía cuadras- fue alquilada a un “casetero” de Villanueva, un tal Lucio, por el doble del precio que hubiera pagado cualquier merchán para guarecer a sus bestias, sustituyendo a las forrajeras jabeñas como lecho del pecado y dotando de intimidad a lo que antes era casi un espectáculo al aire libre.

La saga de “los Lucio”, siempre mantuvo caseta, tanto en la Feria como en la Velá, haciendo la competencia a “Titi”, no en lo del puterío -válgame dios, que el pueblo no daba para dos casas- sino con la escopeta de tiro, el pinchito y luego el pollo a l´ast: invento catalán, este último, que marcó el declive del insuperable pincho moruno.

Buenas noches a to el jabeñerío.
La feria paso y aro quien aro, ahora veremos como estan de dispuestos los aperos para la gira
RETAZOS DE LA “GIRA” JABEÑA (antes “la Merendilla”),

Pocas cosas habrá tan placenteras como una fiesta popular hecha en buena lid, y eso mismito es la Merendilla jabeña. Desde primeras horas de la mañana del lunes de Pascua, siempre con la sempiterna duda sobre la lluvia, el jabeñerío en masa se echa en brazos del pacífico desorden y se encamina a la ermita de la Antigua.

Ruedan los coches en caravana colmados de pan, queso y chacina, chuletas rebozadas, huevos rellenos, albóndigas, tortillas variadas y pimientos fritos, perrunillas, jornazos y pajaritas, roscos y empanadillas de almendra, y hielo -ese carámbano hecho a máquina- para un sinfín de bebidas cuyos efectos más adelante se verán.

Retamas, adelfas y juncos jalonan las riberas del río Ortiga, y un agua escasa y cristalina nos recuerda que en el mundo, aunque diezmado, queda lugar para la esperanza. La gente te da el cantío te conozca o no, el personal está alegre, la campana de la ermita tañe incansable y cada familia – o más bien, cada grupo de amigos y no obstante con familiares- acota su trozo de terruño que en un santiamén transforman en una casa techada entre vigas de encinas vivas.

Es curioso observar cómo la fiesta, cuando es espontánea, iguala a los hombres y mujeres por muy dispares que sean sus credos. Se diría que la Merendilla jabeña es lo contrario a un mitin político: todos distintos, todos iguales; sin adversarios, sin líderes, sin ira, sin dobleces, sin arengas; es como si todos –en un noble ejercicio de anarquía- limáramos nuestras diferencias para decirles a los que mandan que no nos hacen ni chispa de falta. Incluso la misa es un acto de sincera hermandad, y hasta los descreídos como yo sienten una rebosante alegría al observar tanto recogimiento: confieso cómo mesestremece la entraña jabeña al ver tanto paisano silencioso y clisaíto mirando a su “Nuestra Señora”. “Qué más te da, ¡so irreverente!”, me digo y me contradigo: la virgen de Lantigua es un nexo como pueda serlo una bandera, yastá, pero sin los efectos secundarios que a veces los trapos militares conllevan y que nos desunen.

Mencanta constatar que los que más cambian en la Merendilla son los que habitualmente aparentan recato y comedimiento en su proceder cotidiano, jejeje: hoy, muchos dellos, beben y beben públicamente hasta jartarse; se ponen graciosísimos y muy ocurrentes, y más de uno termina cayendo inerte cual costal lleno de avena. Y los jaldones de siempre – aun los entrenados como yo- son candidatos a “ingresar” por urgencias en cualquier momento del día: “Toma un huevo relleno, Moreno”, y yo lo engullo de un bocado, trago pitarra, saludo y que pase el siguiente; “échate un vaso Moreno, y mira qué lomo vas a probar”, y otro: “Chascho, Moreno, cuánto tiempo, esta tortilla despárragos verás qué suavita te entra con el vino”. Y así, en este profano vía crucis, me muevo yo por la Antigua. Yo, y cualesquiera otras personas dadas al nomadeo que vengan a la Merendilla, un economato gratis donde nadie pregunta qué traes, sino que todos te abruman con su toma y toma: “los jabeños semos asina y nos comportamos asín”

Estoy feliz viendo cómo unos niños -madrileños de nacimiento- se injertan un trocito de corazón jabeño al jugar con estos otros naturales de aquí; todos sanos y sonrientes, da gusto verlos corretear como perdigoncillos por esta inefable alfombra verde quengalana el campo sereno: qué gozosa escandalera la suya, sonrío al verlos reír –ajenos a tanto sufrimiento como hay en el mundo- sin más diferencias entre unos y otros que la poca edad que les separa. Contradiciéndome, me dan ganas de agarrar un altavoz y tronar sobre la dehesa: “ ¡Hagámoslo bien por ellos, coño, que valen la pena!”.
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“EL CASO PATRICIA HERAS”: ESTÍMULO PARA EL ASCO.
“El caso Patricia Heras” se remonta a un aciago 4 de febrero de 2006, cuando esta mujer de 32 años que había llegado desde su ciudad natal, Madrid, hacía sólo unos meses, salió de fiesta con un amigo. Horas más tarde, cuando volvían a casa en bicicleta, Patricia y su amigo tuvieron un pequeño accidente. Él se dio un golpe en la cabeza y Patricia sólo tenía unas leves rozaduras. Un automovilista que pasaba por allí se paró para auxiliarles y decidieron llamar a una ambulancia que les dejó en el Hospital del Mar. Es entonces cuando comienza una historia pesadillesca que sólo puede ocurrir en un país bananero controlado por un estado policial y una ciudad con unas instituciones corrompidas hasta la médula.

En el hospital, Patricia esperaba en la sala de urgencias mientras su compañero era atendido. En la sala había una inusual actividad aquella noche, ya que poco antes se habían producido unos enfrentamientos entre “okupas” y agentes de la Guardia Urbana en un antiguo teatro ocupado en la calle Sant Pere Mes Baix. El desalojo dejó un balance de nueve detenidos y varios agentes heridos, uno de los cuáles acabó en estado vegetativo tras recibir una pedrada en la cabeza. Mientras los médicos y personal sanitario se afanaban atendiendo a los heridos, miembros de la Guardia Urbana vieron a Patricia sentada esperando también ser atendida. Inmediatamente fue detenida. ¿Por qué? Patricia, que estudiaba filología en la Universidad de Barcelona y que poco tiempo antes se había hecho un corte de pelo punk dejando su cabeza como una especie de tablero de ajedrez, respondía al perfil y la estética “okupa” que lucían todos los detenidos.

Como este es un país en el que la justicia (aunque sea corrupta) importa más que la verdad, de nada valió que la joven insistiera en su inocencia y los testigos que podían apoyarla, que alegara que nunca había puesto los pies en aquel viejo teatro y que no formaba parte de ningún colectivo “okupa”, que no podían detenerla sólo por su indumentaria antisistema y su peculiar corte de pelo. Pero si no se impone la verdad es imposible que se imparta justicia y su suerte estaba ya echada. Si no viviéramos en un país que ha degradado hasta los límites del terror y la vergüenza la libertad y los derechos civiles, una simple y serena comprobación hubiera dado por zanjado el asunto y demostrado que lo que contaba Patricia se ajustaba a la verdad. Por el contrario, en 2008 fue condenada a tres años de prisión por la Audiencia de Barcelona, pena que fue ratificada por el Tribunal Supremo. En abril de 2011, durante un permiso penitenciario (desde enero de ese mismo año sólo acudía a dormir a la prisión de mujeres Wad-Ras), Patricia Heras dejó de luchar, no soportó la presión y se tiró por la ventana del séptimo piso donde vivía. Si tuviéramos que señalar a los máximos responsables de la cadena de trágicos despropósitos que acabó con el suicidio de la joven universitaria, cargarían con la mayor culpa el Ayuntamiento de Barcelona a cargo de Joan Clos y la Guardia Urbana a su servicio.

Pero la culpa, como demuestra el magnífico documental Ciutat morta (Xavier Artigas, Xapo Ortega, 2014) toca también de lleno a los tribunales que la sentenciaron y a los medios de comunicación catalanes con su repugnante silencio y desinformación, siempre tan esclavos de las ubres del poder: TV3, La Vanguardia, El Periódico y otros medios son señalados como piezas clave para el triunfo de la injusticia y la impunidad. El documental se hace eco del infame montaje que dio lugar a aquellos terribles acontecimientos y que alcanza unas escalofriantes dimensiones con la implicación de las más grandes estructuras del poder, teniendo como fondo (y ahí se encuentra el meollo, la almendra, la piedra rosetta del asunto) los oscuros planes urbanísticos del Ayuntamiento de Barcelona.

Vengo denunciando desde hace tiempo el grave riesgo que corre la libertad en un país donde el poder ejerce un control abusivo e intolerable y la corrupción política, policial y judicial amenaza los derechos fundamentales que deben regir en un estado de derecho: las torturas silenciadas (atención al informe de Amnistía Internacional), la justicia “preventiva”, la manipulación de pruebas y testimonios espurios, la imputación como condena, los prejuicios morales, raciales o estéticos, las denuncias falsas, las mentiras y los sobornos institucionales, los silencios cómplices y el deterioro de unas instituciones que deberían ser esenciales para la armonía y convivencia cívica y que, convertidas en nauseabundos pozos fecales, no son dignas de los ciudadanos que las mantienen y les dan de comer. “El caso Patricia Heras” o “4-F” es la perfecta metáfora de un tiempo y un país que será condenado por la historia como uno de los más asquerosos ejemplos de sociedad capitalista sin escrúpulos, aunque ya lo está para todos los que nunca creímos que el disfraz de impostada democracia podría disimular los desmanes fascistas.
RETAZOS DE LA “GIRA” JABEÑA (antes “la Merendilla”),

Pocas cosas habrá tan placenteras como una fiesta popular hecha en buena lid, y eso mismito es la Merendilla jabeña. Desde primeras horas de la mañana del lunes de Pascua, siempre con la sempiterna duda sobre la lluvia, el jabeñerío en masa se echa en brazos del pacífico desorden y se encamina a la ermita de la Antigua.

Ruedan los coches en caravana colmados de pan, queso y chacina, chuletas rebozadas, huevos rellenos, albóndigas, tortillas ... (ver texto completo)
muy bueno el mensaje de la merendilla, Leganes, aunque sea enlatao", ajila con nesto palante que no se pare. Saludos pa tos.
“EL CASO PATRICIA HERAS”: ESTÍMULO PARA EL ASCO.
“El caso Patricia Heras” se remonta a un aciago 4 de febrero de 2006, cuando esta mujer de 32 años que había llegado desde su ciudad natal, Madrid, hacía sólo unos meses, salió de fiesta con un amigo. Horas más tarde, cuando volvían a casa en bicicleta, Patricia y su amigo tuvieron un pequeño accidente. Él se dio un golpe en la cabeza y Patricia sólo tenía unas leves rozaduras. Un automovilista que pasaba por allí se paró para auxiliarles y decidieron ... (ver texto completo)
Por razones que no pueden escribirse aquí, el suceso que relatas me ha impactado mucho. Es horrible, Pedro, se encoge uno de pavor conviviendo con tamaños desmanes. Y es verdad que con ellos la democracia sempobrece, pero quiero pensar que no son sino sus intérpretes -y las instituciones que tienen la obligación de fiscalizarles- los que impunemente la profanan y dan pie a “pesadillas” como la que nos relatas. Mucho más que impostura democrática, que la hay, creo que están todavía humeantes los rescoldos que cimentaron el Régimen totalitario que durante tanto tiempo nos atenazó; y es que, al contrario que con el derribo de un inmueble, es mucho más difícil derruir un Estado consolidado por la fuerza que sentar las bases para construir otro nuevo con los materiales que provee la tolerancia.

En efecto, como bien dices, el caso “4-F” es el paradigma amenazante del capitalismo más exacerbado: la Barcelona universal de 2006, su estética urbana, exigían un “orden” en sus calles y algo así como una peculiar “higiene social” donde no encajaban Rodrigo Lanzas y Patricia Heras, quienes desentonarían con el mobiliario urbano de diseño previsto, así de triste. Sus desaliñadas pelambreras, sus vestimentas estrafalarias, su negativa a soportar el yugo laboral establecido, su osadía al ocupar y dar sentido a espacios públicos vacíos -que no apropiarse dellos- y, en definitiva, el mostrarse rebeldes, diferentes y desafectos a una “ética” impuesta sin su concurso…, todo ello, fue suficiente para meterlos en el gran saco de los tildados como “antisistema”, que es el perfil que necesitaban los agentes de la autoridad, y la autoridad misma, para tirar discrecionalmente de bula y apalearles el cuerpo, privarles de su resignada libertad, torturarles, juzgarles sin la más mínima garantía y condenarles sin más justificación que la falsa palabra de dos policías corruptos: los mismos que luego serían acusados, juzgados y condenados a prisión por manipulación y extravío de pruebas, torturas a detenidos, falsos testimonios y otras tropelías añadidas a la que nos ocupa.

Ahora resulta, como bien sabrás (yo aún no he visto el documental “Ciutat Morta”), que Rodrigo, condenado a cinco años de cárcel, acusado de ser el responsable del lanzamiento de la piedra que dejase parapléjico a un guardia urbano, esa noche no estaba en el edificio donde se celebraba la fiesta y que fue motivo de desalojo; pero es que tampoco pudo estar abajo, en el lugar de la refriega, sino que fue apresado al azar -seguro que por su indumentaria- cuando muy tardíamente trataba de acercarse (que no huir) al lugar del suceso por una calle muy estrecha ya taponada por la policía. Y hay más, el colegio de médicos forenses de Barcelona que, a través de uno de sus representantes, no pudo hacer valer ante el tribunal sus tesis, contrarias a las del fiscal y de la policía, de que fuera una pedrada en horizontal, o de abajo arriba, la que hiriera de tanta gravedad al policía (que no llevaba casco), sino que más bien debió ser una contusión producida por el lanzamiento de un objeto de peso lanzado de arriba abajo, ahora se dan por ciertas. En efecto, ya lo sabe medio Barcelona –a ver si esta vez lo publica algún diario honesto con cabecera catalana-, el autor del daño, quien lanzó una maceta desde un balcón del teatro y produjo la lesión al policía, está identificado por testigos, con nombres y apellidos. A ver quién le devuelve ahora a Rodrigo (un chileno que renunció por dignidad al azucarillo de los beneficios penitenciarios que le ofreció la conciencia del Estado), los cuatro años y medio de cárcel cumplidos a los que le condenó la Audiencia de Barcelona, más otro medio año (manda güevos) que le aumentó el Supremo en apelación: un auténtico desastre.

Siendo espeluznante el caso de Rodrigo dada su palmaria inocencia, igual que la de otros dos latinoamericanos que “cayeron” en el lote, el caso de Patricia Heras supera el espanto: las circunstancias ya las has contado tú, la chica jamás anduvo por allí, era ajena al movimiento “okupa”, simplemente estaba en un hospital esperando asistencia, y alguien -desos que pìensan quel hábito hace al monje- debió prejuzgarla y decidir: “ y tú también palante”. El trágico final de Patricia, sobre la que acabo de leer rasgos de su enternecedora personalidad (culta, sensible, poeta….), no cabe la menor duda que debió precipitarse por la inefable secuencia de horror a la que fue sometida; pero quizá la decisión última de responder a todo ello con el suicidio sea imputable a su valentía y al libérrimo concepto que tenía sobre su existencia, como sentenciando que “en mi vida mando yo”. Quizá su respuesta a tamaño desmán, del todo extremosa, aunque parezca contradictoria con su voluntario abrazo a la muerte, debió razonarla como el verso más profundo y sublime de su dignidad. El hecho es que está muerta.

Conclusión,

El caso “4-F”, Pedro, es, en efecto, un despropósito integral del nauseabundo y descarnado sistema capitalista que nos gobierna (no confundir solo con el gobierno).

1) Son los propios vecinos de la calle Sant Pere Mes Baix, y los de su entorno, los que promueven y demandan soluciones al ruidoso deambular por el barrio de personas con el perfil que ya hemos dibujado: síntoma de que nosotros, los que nos llamamos “normales”, los bienvestidos, creo que a veces no toleramos lo “diferente”, y hemos de hacérnoslo mirar, que dicen por allí.

2) La Guardia Urbana, está “educada” por el “poder hegemónico”, que es el real, para ejercer su propio “poder coercitivo” que le da sentido y alimento. Ese aristócrata del socialismo, Joan Clos (que representa esa filosofía como Rouco interpreta el Cristianismo, para entendernos), pretendía una Barcelona “limpia”, habitada por gente pudiente, visitada por turistas adinerados, y con un objetivo: un plan urbanístico de hondo calado especulativo que de ninguna manera contemplaba albergar unos moradores agalbanados y contestatarios con el sistema.

3) Llama poderosamente la atención un vídeo colgado en la Red, donde el abogado defensor de los acusados es ninguneado –hasta lo insufrible- por el magistrado que presidía el tribunal que los juzgó. Se cierra la causa sin que nadie aporte prueba alguna contra los condenados, esto es, que bastó la declaración de los dos policías para que dicho tribunal declarase culpables a los ocho encausados, de los que cinco ingresarían en prisión.

4) Es verdad, el elocuente silencio mostrado por los medios de comunicación catalanes no ayudó precisamente a impartir mejor justicia. Les viene de lejos esta cojera; ya en la primera legislatura socialista, y a pesar de una férrea y documentada acusación por parte de los fiscales Villarejo y Mena (y una meticulosa información servida por el entonces honesto diario El País), la manipulación informativa de la prensa catalana y la connivencia del entonces presidente Felipe González, coadyuvarían a que la mayoría de los magistrados de la Audiencia de Barcelona sobreseyeran la causa de “Banca Catalana” para librar a Jordi Pujol de la cárcel: porque este sí, este vestía bien, este hombre honorable no desentonaría en esa Barcelona que pretendía Clos, ni mucho menos en la de ahora, que pretende Trías.

5) Para más INRI (no sé por qué el ordenador pone esta palabra en mayúsculas de manera absolutamente automática), para más inri, los dos policías -como se demostrará cuando se repita el juicio, si Évole se decide a jugar en casa- que mintieron bellacamente para condenar injustamente a Rodrigo y Patricia, y a seis más, fueron posteriormente condenados a su vez por falsos testimonios y otras criminales tropelías. Pero…, ojo al dato, fueron apartados de la Guardia Urbana, no por ellas, sino por “haberles declarado un tribunal médico de la Seguridad Social, una incapacidad absoluta que les da derecho al cobro de una pensión vitalicia por el 100% de la base reguladora”: qué extraño, ¿verdad?, así, a la par, en seguida. ¡Qué cabreante!, qué náusea le producen a uno estas decisiones del poder.

Ya ves, Pedro, que me he extendido hasta el cansancio con este tema; mejor o peor razonado, me he creído obligado a pronunciarme sobre este caso que has suscitado, tengo razones para ello, un caso –arriero somos- que me da miedo, me da mucho miedo: porque una Ley que va a entrar en vigor el próximo uno de julio, perpetrada en soledad por el grupo parlamentario que sustenta al gobierno actual, lejos de remediarlo –legislando sin procurar el bien ni preservando las libertades individuales- va a permitir que se repitan injusticias parecidas a las de Patricia. (Este verano, a ti o a mí, a tu hijo o al mío, cualquier policía altanero o carente de escrúpulos, o ávido de protagonismo, que alguno hay, nos podría detener porque le caigamos mal, por la pelambrera, por el sombrero roto y la mala pinta, o por manifestarnos a grito pelao frente a la puerta del alcalde: en consecuencia con lo que declarase el agente, que prevalecería sobre lo que declarásemos nosotros y nuestros testigos, en ausencia de pruebas, actuaría el supuesto juez). Me dan miedo estas cosas, lo reitero, porque esa Ley persevera en considerar como prueba suficiente para ello la declaración oral y contraria de un agente de la autoridad, y esto es tan grave que no he podido por menos que saltar como un resorte a la vista de tu denuncia.

Y otro sí digo: Si ha fallado en cadena el Sistema, mejor dicho, si ha funcionado eficazmente el Sistema con arreglo, exclusivamente, a los deseos del poder establecido, del verdadero poder, del poder hegemónico de siempre, ¿Cómo este mismo poder, en su detrimento, va a cambiar el Sistema que le conviene? ¿No será -y volvemos a la polémica- que es necesaria esa bocanada de aire fresco que viene para cambiarlo?
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Absolutamente de acuerdo en todo, y como estoy liado a estas horas con un trabajillo que me encargaron para un fanzine unos chavales y es muy tarde. Mañana colgaré aquí algunas reflexiones de lo que pienso sobre esa "Ley Mordaza" a la que haces referencia. Y sí, debe ser duro conocer algún ejemplo cercano, aunque sé tanto de Patricia Heras que ya es como si hubiese sido mi amiga de toda la vida y el dolor lo siento íntimo.

Mira que bien, además del familiar, ya hemos encontrado otro vínculo que nos une: el amor a la verdad y la libertad. No te pierdas el escalofriante documental "Ciutat morta", creo que hasta lo puedes encontrar en youtube.

A seguir bien.
Me reservaré mi artículo sobre la "Ley Mordaza" para más adelante ante el interés que el siguiente texto puede despertar en el foro.

EXTREMADURA EN LA ENCRUCIJADA

Si uno odia las campañas electorales –cada vez más cargantes y teatrales- es sobre todo por lo que tienen de circenses, de esperpéntico guiñol, de grotesca bufonada, de escaparate cañí, de mercadillo ambulante y hortera en el que vemos trajinar a lo más granado de la política patria intentando, como tío Paco en las rebajas, vendernos sus crecepelos en ofertas únicas y tentadoras. Por lo que como extremeño me toca, resulta verdaderamente sonrojante ver al presidente de esta comunidad desarrollar su personalista campaña de marketing al ritmo de un rap panegírico a mayor gloria de su gestión y en donde se ha tratado de camuflar todo lo posible las siglas de su partido como si estas representasen un eczema con el que no hay más remedio que convivir debido a su atópica piel política. El presidente Monago es el más palmario y patético ejemplo de que la derecha necesita refundarse, ese trasnochado extremeñismo de que ahora hace gala es la evidencia de que el nocivo legado dejado por su partido en estos cuatro años disemina esporas tóxicas que pueden acabar contaminándolo todo.

He de confesar que hasta ayer no vi el vídeo del famoso rap en previsión de que esa acción pudiera alterar de forma irreversible mi percepción sensorial. Escucho y apunto: “Lo importante son las personas y no los partidos”, “Hay que primar las ideas por encima de las ideologías”. Pero resulta que este azaroso presidente, con ínfulas de oveja descarriada, rodeado del más irrelevante equipo político que ha pisado jamás la asamblea extremeña y que ataca con la denuncia, es el Presidente del conservador Partido Popular de Extremadura, el mismo que unido al cordón umbilical del partido matriz ha aprobado algo tan repugnante como la llamada “Ley Mordaza”; abreviando, la derecha pura y dura. Claro, que su deslealtad poco importará a los de la calle Génova si consigue mantenerse en la poltrona –algo que se venderá muy caro- y se dará por amortizada la tortura de atronarnos con perlas como la siguiente: “Algunos que antes eran verdes ahora son rojos, los rojos son azules y a este gobierno el color le importa muy poco”. Sí, es fácil comprobar a través de su herencia, ataques, denuncias y decretos que a él el color le importa muy poco.

Pero hombre, existe algún extremeño cabal que piense que el presidente Monago, por ética y estética, puede erigirse en adalid de una juventud rebelde y un pueblo subyugado. Me cuesta comprender cómo se conjuga la absurda frase “Extremadura como única doctrina” con la dolorosa certeza de que esta bendita región de inmensos recursos naturales no sea ningún referente para nadie. De ahí la repulsa y el desprecio que suscitó aquel chabacano vídeo en el que se comparaban las bondades de Extremadura enfrentada a la deprimente Andalucía. Acabará resultando que, como los telepredicadores con jacuzzi y grifería de oro, el presidente ha tenido esa doctrina muy abandonada a su suerte: Extremadura es, junto con Andalucía, Ceuta y Canarias, la comunidad con la tasa más elevada de desempleados, una tasa que supone el doble de la que tenía cuando comenzó la crisis: un IRPF más alto que el de otras regiones está incidiendo negativamente sobre la inversión en nuestra tierra; Extremadura está entre las seis comunidades que superan la media de abandono escolar por encima del 23´5 %; Debido al éxodo rural y la falta de expectativas, nuestra comunidad sufre un alarmante vacío demográfico, con 41.635 km2 cuenta con una población ligeramente superior al millón de habitantes… y el flujo migratorio no cesa; es una de las comunidades menos atractivas (por atractivas se entiende competitivas) para el turismo junto con Aragón y Asturias, con menos tejido industrial y de las más morosas.

Alguien me puede explicar cómo con estos datos empíricos Extremadura puede ser, como presume el presidente extremeño y del PP regional, un referente para nadie. A muchos nos gustaría saber qué logros puede presentar este gobierno que hayan mejorado el estatus general de la población, el bienestar de sus ciudadanos; más allá de unos brochazos de maquillaje, lo incontestable es que la región se ha empobrecido hasta límites perversos con una política de austeridad, de subidas de impuestos y recortes que si viviéramos en una sociedad avanzada sería motivo de condena para quienes la han desarrollado y ejecutado. Tal vez al abrigo del felpudo de la política y sus constantes “puertas giratorias” las estadísticas y datos objetivos puedan resultar excesivamente distantes, fríos, y la resignación nos lleve a pensar que cualquier sitio es bueno para intentar asaltar el cielo o morirse de asco.

Pero el trabajador honrado, que siempre está muy por encima de las instituciones que le representan, y que lleva mucho tiempo viendo reducido su poder adquisitivo, despojado de la ilusión de vivir en una sociedad del bienestar en donde funcionen las administraciones y el tejido productivo sea un elemento cardinal, confía en la luz de una nueva esperanza que otorgue un mayor poder a los ciudadanos; una quimera imposible si no existe una firme determinación de poner fin a la gangrena del establishment. En esta encrucijada se encuentra Extremadura, que debería instituirse como uno de los arietes para destronar la vieja política de esas élites que utilizan su poder como amenaza, que distribuyen de forma tan desigual la riqueza y se han propuesto el linchamiento sistemático de la agónica clase trabajadora. ¡Gong! Último asalto.
Esta vez, amén, pa enmarcarlo.

Entre el aserto - ques mu clásico y antiguo- de "asaltar el cielo" (donde los dioses, despreocupados, están a sus cuitas), y la cómoda pasividad que nos embarga o el miedo que nos atenaza, existe un margen quizá estrecho, pero esperanzador, que nos invita a movilizarnos con la palabra, la obra y el pensamiento: esto hay que cambiarlo como sea, ¡por dios bendito y por la virgen de Lantigua!

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Los que tengan que rezar que recen; los que tengan que llorar, que lloren; pero…, ¡por dios bendito y por la virgen de Lantigua!, los que tengan que actuar… ¡QUE ACTÚEN!,

Hay barcos en el Mediterráneo, con más de cien metros de eslora, que solo tienen cabida para unos cuantos privilegiados que degustan manjares mientras se broncean. Y hay otros barcos en los que, con menos de treinta metros de largo, se hacinan cientos de desgraciaditos sin nada que llevarse a la boca y cuyo destino -siempre incierto- está resultando insufriblemente mortal. Estamos como siempre: unos cuantos nadan en la abundancia, mientras que muchos se ajogan en la indigencia; y esto ya se hace insostenible. En medio estamos nosotros, una mayoría que - aun sintiéndolo como lacerante- persevera en su cómodo silencio. Como no gritemos, como no volvamos a gritar: “ ¡HASTA AQUÍ!, …., un día no muy lejano, estos muertos nos van a devorar.
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“Las solicitudes se comenzarán a abonar desde el primer día, ya que se comprueba la veracidad de los datos, se resuelve y se paga”, yastá. Así de fácil lo ha puesto la consejera María Ángeles Muñoz, monaguilla de la cosa en la Junta de Extremadura, la de Monago, un hombre generoso que - dando la impresión de registrarse sus faldriqueras- parece haber dicho: “ A ver, abuelillas, ahí tienen 300 euracos anuales (200 en Canarias), pa que se tomen algo”.

Yo quiero lo mejor para las mujeres extremeñas, también para las menores de 75 años; pero que sea digno, de verdad y no a destiempo, hombre; esto se hace al principio de la legislatura y no cuando sestá agotando: ¡82 céntimos diarios!, es el importe de esta paga que no tiene precedentes históricos. Este señor va a terminar yendo casa por casa regalando un juego de sartenes (de las que no se pegan) pa que le voten, joder.

No sé, yo creo que se ha hecho mu mal, feamente, “ ¿compensación histórica por sus sacrificios durante la guerra?”, ¿todavía estamos así?, no me gusta nada el concepto, ni su bajo importe y la fecha. Yo no soy mal pensado pero creo que esto es algo mu sutil, mu subliminal: pago/paga/sacrificio/guerra…. Bffffffff.

Me alegro no obstante.
Lo peor es que dice que es una "paga vitalicia", y son mujeres de más de 75 años las que cobrarían esa limosna anual que para cobrarla sólo se necesitará presentar el DNI, cuando a cualquiera le ahogan en burocracia cada vez que tiene que hacer una gestión en cualquier administración ¡Qué juego de trileros! ¡Qué acto tan burdo para captar el voto de la tercera edad! Este tipo ha perdido todos los papeles, ahora monta un vídeo en el que se postula como hijo del mayo del 68 francés y resultará que también escuchaba Radio Pirenaica... ¿con 2 años? ¿Alguien se acuerda de un artículo sobre la cuestión que colgué aquí titulado "Truco o trato... "? Pues que lo vuelva a leer, aunque no lo escribí pensando en tipos tan impresentables como éste. Lo que tenía que hacer es explicar por qué hizo desplazarse a uno de los dos únicos helicópteros del 112 que existen en la región (y que sólo están para urgencias sanitarias, incendios, accidentes, etc.) para un mitín suyo en Pinofranqueado al que asistió la Cospedal, que dijo "encontrarse muy a gusto aquí en Andalucía", la misma que ha dicho ante sus militantes "Hemos trabajado mucho para saquear el país", haciendo aflorar la verdad escondida en su subconsciente. Un mitin al que se suponía que sólo iban a acudir unas 2500 personas y al que seguro no acudieron ni 800. Y claro, como se temían ser víctimas de unas hordas crispadas ante su insultante estulticia, qué mejor que tener un helicóptero a punto por si se confirmaban sus peores augurios. Y eso que tenían un centro médico a 8 km. Creo que al delito de poner los medios públicos al servicio de un partido se le llama prevaricación.

También podían explicar por qué se han mantenido los carteles de "Hacemos Extremadura" de manera ilegal, según la junta Electoral, que deberían haber sido retirados el 31 de marzo, fecha en que se convoca la convocatoria electoral y a partir de la cual está prohibida la propaganda institucional mediante carteles, inserción en prensa, radio u otros soportes. Una campaña manipuladora para la que se ha utilizado con total desvergüenza el logo del INE.

En fin, dicen que lo del asunto Rato es personal. Al parecer, también es personal lo de Trillo y Pujalte, a este paso se van a tener que cambiar el nombre y pasar a llamarse "Partido Personal" (PP). Decía Rajoy hace una semana: "No ha sido sencillo, ha sido una legislatura muy dura, creo que no hay casi nada que no nos haya pasado, aunque no sé si tendré que retirar esta afirmación por cualquier cosa que nos pase en el futuro". Ya está tardando en retirarla, su partido chapotea en un pozo de mierda con una capacidad sorprendente para engullir zurullos.
¡ARREBATUUUUÑA!

No quisiera que se olvidara el jabeñerío de la exclamación “ ¡Arrebatuña”!; escrito más limpio, “a rebatuña”, y en castellano, “a rebatiña”. Con ello quiero también rememorar una costumbre mu nuestra en la ceremonia de las bodas antiguas.

Cuando los recién casados salían por la puerta de la iglesia, los niños -lejos de fijarnos en ellos- estábamos pendientes del padrino, porque en un momento dado se obraría un esplendoroso milagro. “ ¡Padrino, pelón!, ¡padrino, pelón!, ¡padrino pelón!”, le provocábamos hasta desgañitarnos.

Complacido y sonriente, aquel jabeño se metía la mano en el bolsillo de la chaqueta y tronaba: ¡ARREBATUUUUÑA!, lanzando al aire al aire un puñado de perras tras de otro, que como una dorada lluvia anegaban de dinero los aledaños de la iglesia. Aquello era el acabose: todos queríamos coger a la vez y de prisa el máximo de monedas posibles; y todo valía: pisotones de manos, aruñazos, arrempujones ….., el caso era atesorar un par de reales entre perras gordas y perras chicas, que así se llamaban las monedas de 10 y 5 céntimos de peseta: capital que en seguida se invertía preferentemente (1), jejeje, en los bancos infantiles de la city jabeña: “Yayá”, “Avellanita” o Paca “Evarista”.

(1), a fondo perdido.

Mu buenas noches a to el jabeñerío.
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