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Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

 Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA
El rebeco.
El rebeco o gamuza es un bóvido de unos 130 cm de longitud y 80 cm de altura en la cruz, perteneciente a la especie rupicabra.
Tiene la cola corta y los cuernos finos y curvados en la punta.
Es de color pardo oscuro, que se vuelve más claro en verano, y con manchas blancas en la cabeza y la garganta.
Muy ágil, trepa por pendientes muy pronunciadas y vive formando rebaños en bosques de montaña y zo-nas rocosas por encima del límite del arbolado.
Está distribuido por las zonas de ... (ver texto completo)
La silvicapra.
Bóvido de hasta 1,2 m de longitud y 50 cm de altu-ra en la cruz, de color gris amarillento, con cuernos relativamente largos y dirigidos hacia arriba y hacia atrás.
Vive solitario o en pequeños grupos en zonas de matorral o vegetación densa de África, pero sin pe-netrar en las selvas.
Esp. Sylvicapra grimmia.
El takin.
Bóvido de hasta 1 m de altura en la cruz, provisto de cuernos fuertes y con el pelaje pardo.
Tiene costumbres parecidas a las de los búfalos y vive en las regiones cálidas del sureste asiático.
Esp. Budocras taxicolor.
El toro almizclado.
Buey de hasta 2,50 m de longitud y 165 cm de altura en la cruz, con cuernos anchos y planos, que se unen en la frente.
El pelaje, largo y lanoso, llega hasta los pies y desprende olor a almizcle.
Vive en la tundra, en pequeños rebaños.
En caso de peligro, se agrupan y forman un círculo inexpugnable para los enemigos, al presentar siem-pre los cuernos hacia el exterior.
Reintroducido en Noruega.
Esp. Ovibos moschatus.
El uro.
Buey salvaje extinguido hace unos 200 años, pero reconstruido en Alemania con cruces selectivos.
Mide 200 cm de altura en la cruz y tiene los cuer-nos altos y en forma de lira.
El pelaje de los machos es de color pardo oscuro o negro, con una franja blanca en el dorso, y el de las hembras pardo rojizo.
Se encuentra actualmente en estado semisalvaje en parques de Europa central y oriental y en diversos zoológicos.
En Gran Bretaña existe también una raza similar, de coloración muy clara, casi blanca.
Esp. Bos taurus.
El yak.
Bóvido de hasta 2 m de altura en la cruz, con el pe-laje oscuro y largo.
Vive en los altiplanos de Asia central y se haya casi extinguido.
Es la especie original del yak doméstico, utilizado como animal de trabajo y productor de carne y leche.
Esp. Bos mutus.
La anorexia en la alimentación.
Es un perturbación de la conducta alimentaría que afecta sobre todo a los adolescentes del sexo femenino y que se caracteriza por el rechazo persistente a ingerir alimentos, con una pérdida progresiva de peso más alto de normal para la edad y la talla.
En general, esa perturbación comienza entre los 13 y los 20 años, es muy poco frecuente en varones y más usual en medios socioeconómicos medio-altos y en el mundo de las modelos.
Se asocia con frecuencia a los rasgos de la obesidad a la rigidez y a la ansiedad.
No se conoce el origen de esta enfermedad, aunque es probable que intervengan factores neuroendocri-nos y conflictos psíquicos típicos de la pubertad y adolescencia.
Estas pacientes presentan hábitos alimentarios in-usuales, como el coleccionar recetas, trinchar y es-conder la comida, y por tener un terrible temor a engordar, con una distorsión de la imagen corporal en la que la paciente se siente regordeta aunque esté objetivamente cadavérica.
Es típico también que tengan períodos de hiperactividad física, como los episodios de apetito insaciable con atracones continuados por la bulimia, que están seguidos de vómitos autoprovocados y uso de la-xantes, con el fin de perder peso.
Junto a estos síntomas aparecen alteraciones físicas que están motivadas por la desnutrición y por la disfunción neuroendocrina.
Las complicaciones asociadas a la desnutrición pro-vocan la muerte de los pacientes.
Buenos días de domingo 5 de diciembre del 2010 a las 10,16 se ha terminado "El Arte del Buen Comer"
Espero que os haya servido a todos para hacer algo útil especialmente hablando.
Críspulo Cortés Cortés
El Hombre de la Rosa
Los dos polos para lucir las cualidades.
Uno sin otro es media buena suerte.
No basta ser inteligente, se precisa la predisposición del carácter.
La mala suerte del necio es errar la vocación en el estado, la ocupación, la vecindad y los amigos.
Manejar los asuntos con expectación.
Los aciertos adquieren valor por la admiración que provoca la novedad. Jugar a juego descubierto ni gusta ni es útil.
No descubrirse inmediatamente produce curiosidad; especialmente cuando el puesto es importante surge la expectación general.
El misterio en todo, por su mismo secreto, provoca veneración.
Incluso al darse a entender se debe huir de la franqueza.
El silencio recatado es el refugio de la cordura.
El saber y el valor contribuyen conjuntamente a la grandeza. Hace al hombre inmortal porque ellos lo son. Tanto es uno cuanto sabe, y el sabio todo lo puede. Un hombre sin conocimientos es un mundo a oscuras. Es necesario tener ojos y manos, es decir; juicio y fortaleza. Sin valor es estéril la sabiduría.
Hacerse indispensable.
No hace sagrada la imagen el que la pinta y adorna, sino el que la adora.
El sagaz prefiere los que le necesitan a los que dan las gracias.
La esperanza cortesa tiene buena memoria, pero el agradecimiento vulgar es olvidadizo y es un error confiar en él.
Estar en la cima de la perfección.
No se nace hecho.
Cada día uno se va perfeccionando en lo personal y en lo laboral, hasta llegar al punto más alto, a la plenitud de cualidades, a la eminencia. Algunos nunca llegan a ser cabales, siempre les falta algo; otros tardan en hacerse.
Evitar las victorias sobre el jefe.
Toda derrota es odiosa, y si es sobre el jefe o es necia o es fatal.
Siempre fue odiada la superioridad, y más por los superiores.
Será fácil hallar quien quiera ceder en éxito y en carácter, pero no en inteligencia, y mucho menos un superior.
A los jefes les gusta ser ayudados, pero no excedidos.
La señal del más elevado espíritu.
Su misma superioridad le libra de la esclavitud a las impresiones pasajeras y comunes.
No hay mayor señorío que el de sí mismo, de las propias pasiones.
Es el triunfo de la voluntad. Y si la pasión puede afectar a lo personal, nunca alcance lo laboral, y menos aún cuanto mayor sea.
Esta es la forma inteligente ahorrar disgustos y de lograr reputación pronto y fácilmente.
Evitar en lo posible nuestros defectos.
Ningún español se escapa de algún defecto innato, incluso los más cultos tienen defectos que censuran los paises vecinos como cautela o como consuelo.
Corregir, o por lo menos disimular, estos efectos es un triunfo; con ello se consigue el crédito de ser únicos entre los suyos, pues siempre se estima más lo que menos se espera.



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