Viendo esta foto de un olivar centenario, se me ha despertado en la memoria el recuerdo de un poema (soneto) que escribí a un olivo de Jaraicejo (Cáceres), mi pueblo natal. Soy un asiduo socio y visitante del foro "Pueblos de España" y sobre todo visito los foros de los pueblos de mi "querida patria chica", EXTREMADURA. Hoy he visitado el foro de Almaraz, pueblo vecino al mío y, al
ver este anciano olivar, me he decidido a introducir ese poema como poético comentario a esta fotografía para que lo lean los paisanos extremeños de Almaraz. Espero que os guste. Saludos cordiales y amistosos de un extremeño de la ausencia "extrema y dura" (porque, aunque jaraicejano o monjino, resido en Barcelona, donde trabajo como profesor de la ESO).
Wenceslao Mohedas Ramos
JARAICEJO (Cáceres)
AL OLIVO EXTREMEÑO
Por tu aspecto apacible y sensitivo,
ceniciento vecino de la encina,
yo te ofrezco, tal lírica propina,
un soneto ferviente y afectivo.
Tu aceituna es mi grato aperitivo
y tu aceite ambarino me fascina,
lubricante cardiaco, vitamina
que me presta un poder superlativo.
A pesar de tu aspecto de tristeza,
de tu pena perenne, no te doma
de veranos e inviernos la dureza.
Porque archivas memorias de una loma:
el Calvario de Cristo... - ¡qué vileza!-
y eres nuncio de paz con la paloma.
Wenceslao Mohedas Rampos
JARAICEJO (Cáceres), agosto, 1992