Garrovillas
“Garrovillas de Alconétar se sitúa en la comarca de Alcántara. (No lejos de la ciudad de Cáceres) Su historia comienza a escribirse tras la reconquista de esta franja. Durante los siglos XIV y XV fueron tres las culturas que convivieron en el pueblo, y cada una de ellas supo dejar su huella con mayor o menor fortuna, destacando la plaza porticada como nexo de unión entre ellas. La comunidad hebrea se establecería a partir del siglo XIV. Visitar la Vieja Villa y perderse por calles y callejas como la de Juderías, del Rey, Nueva o Plaza Vieja es trasladarse a un pasado que está todavía presente”.
Hasta aquí el texto oficial de turismo provincial. Lo que no nos revela es que en la iglesia de San Pedro de ese pueblo hay un calvario que se conoce como El Cristo de las Injurias. Se lo llama así por los ultrajes que los aldeanos dicen sufrió la imagen de pretendidos judíos profanadores.
Es interesante constatar la decadencia demográfica de esa localidad. En el siglo XVI, cuando habría una judería de la que no se ha hallado ningún detalle, la población superaba según algunos autores los 7000 habitantes. En la primera mitad del siglo XIX había 6100 habitantes (con lo que era la tercera población de la provincia). En 1996 había 2557 habitantes y en 2006, quedaban solamente 2.411.