el tabaco
Y puestos a recordar, la cosechas de tabaco de mi casa, recuerdo un año que teníamos unos preciosos semilleros en la huerta, pero entraron saltando las paredes, las bestias de un vecino, y los pisotearon todos, lo cual nos quedamos sin la mitad delas plantas conseguidas, no tuvimos mas remedio que buscarnos la vida y ver haber quien nos proporcionaba, las que nos habían pisoteado las bestias del vecino, nos enteramos que en Riolobos había un señor que vendía y allí fuimos, no recuerdo quien era, se que tenia una huerta por allí por de tras del pueblo, dicho señor muy amable, nos vendió tantas como necesitáramos, recuerdo de ir yo con mis 14 años a cogerlas con mis hermanos mayores, por la mañana bien temprano para que nos diera tiempo de sembrarlas durante todo el día.
! Hay el tabaco que penurias se pasaban!
luego viene el riego, y para poder regar, hay que emplearse primero en lo que se llama ir a cortar la tierra, uuyyy cortar la tierra, esto si que era una faena durísima, bueno nos poníamos a cortar tierra de sol a sol, sistema, cadeneta, en función de la pendiente que pudiera tener la parcela, si era plana, se podía regar a surco, pero si por el contrario había algo de pendiente,
se tenia que hacer a cadeneta, para que el agua se entretuviera mas en el tiempo del regado y a si empapar bien la tierra, pero hay no queda la cosa, cuando ya te creías que se te acabo la faena, hacia su aparición la verdolaga, haaaaa La verdolaga que pesadilla! no desaparecía nunca, ahí comprendí con mi corta edad, que, mala hierba, nunca muere,! ufff aun peor, recuerdo cavando el tabaco.. Bueno entre todo esto, el tabaco iba creciendo precioso, había que cortarle la guía, para que no creciera tanto y sus plantas se hicieran mas grandes, todo esto nos llevaría luego a conseguir una clasificación de Primera especial.
BUeno cuando ya están bien conseguida la cosecha, se cortaba para colgarlo en los secaderos, casi siempre coincidiendo como no, con las fiestas del pueblo SAN Roque, así que! prisitas! que nos tenemos que ir de fiestas, lo cual quiere decir que a trabajar a destajo, para las fiestas ha de estar todo recogido, no llegue la inesperada tormenta y se nos vaya todo por la borda.
Que tiempos!
Los secaderos como bien se ven en esta foto, eran calados por las paredes, y algunos al construirlos hacían verdaderas obras de artes, con los ladrillos se las ingeniaban y parecían las paredes puntillas de bolillos.
Pasaba una temporada y llegaba la edad de Oro del tabaco, AMANILLAR, lo que me encantaba, amanillándo se hacían tertulias, en las que se comentaban que tal habían ido las fiestas y tal, los hombres de la familia, hacer los fardos, y a entregarlos a Plasencia, y si lo ponían de primera GENIAL, a coger los billetes verdes, uuyy los billetes verdes, que maravilla!,.
Y vuelta a empezar echar el semillero y tal y tal...
Bueno chicos un saludo para todos.