Aquí jugabamos a las canicas antes que hicieran los jardines.
Eran bolas de roble... no mas bien de matojeras.. los robles dan bellotas.
El juego consistia a chocar una bola contra otra, hasta hacerlas entrar en el "guas". La bola la lanzabamos con fuerza entre el dedo corazón y pulgar ¿Os acordais del "guas". Era simplemente un agujero en la tierra.
Tambien me acuerdo que pasabamos horas y horas "zumbando" la peonza.
En eso yo era un campeón. Haciamos un redondel en la tierra y en él metiamos "perras gordas" -no habia otra cosa-. La cuerda bien apretada a la parte cónica de la peonza... lanzabamos ésta con fuerzas en dirección de las "perras gordas" para hacerlas salir del "redondel".
Habia otra optión que consistia en hacer subir la peonza mientras "zumbaba" en la mano abriendo los dedos indice y corazón. Una vez ésta en la palma de la mano la lanzabamos en direction de las "pelas" que digo..! perras gordas hasta hacerlas salir del circulo.
Al final siempre reñiamos y terminabamos "enganchaos" (peleas) porque siempre habia "un grande" (mayor) que metia zizaña diciendo "Mojale la oreja".
Que tiempos...!