Se estructura la ciudad en forma de cruz, se organiza a partir de una vía principal con cuatro encrucijadas fundamentales: la Plaza de España, la de la Fuente de los Cuatro Caños, la de la Iglesia y la Plaza del Rollo. Por todas sus calles discurren caños o acequias, las “regateras”, para canalizar el agua de lluvia.
En la Plaza de España encontramos soportales sobre columnas de granito, decoradas con bolas y molduras. En la del Rollo se sitúa la picota, elemento de fuste octogonal que se levanta sobre una base decorada con cadenas y que remata con cuatro cabezas de animales y un pináculo con decoración gótica.
La arquitectura popular se basa fundamentalmente en el entramado. Las viviendas son de dos y tres niveles. El primero, fabricado en piedra, y los otros dos con entramado de madera y ladrillo o adobe. Es frecuente encontrar fachadas de los pisos superiores chapeadas de madera.
Como arquitectura civil y religiosa, los elementos destacados son el Castillo y la Iglesia. El primero es la construcción militar más importante de la comarca. De su fábrica primitiva se conservan algunos lienzos de muros y dos torres cuadradas, que se aprovecharon para la construcción de la iglesia, una de las torres adosada al ábside y otra a los pies, como campanario.
La Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de Fuentes Claras, construida en mampostería y sillería, se concluyó a fines del siglo XVI, y consta de tres naves y una cabecera hexagonal.