De la época prehistórica se han registrado dentro del término municipal 15 poblados celtas. La Mayoría, sin embargo, sólo tienen interés para los estudiosos de la arqueología, ya que están muy deformados. De todas formas se puede ver la silueta del Castro Laberco en Labradas (parroquia de Malión), la del Boaña de Arriba en Castriz y la del San Bartolomé (Busto) en Santa Sabiña, que conserva las defensas con su foso y sus Muros. De la época Romana también se han encontrado algunos restos, entre los que destaca una Estela funeraria descubierta al hacer obras en la Iglesia de Santa Comba. Se puede contemplar en el museo arqueológico de Pontevedra y tiene un gran Valor epigráfico para el estudio de la lengua prerrománica de Galicia.
El condado de TrastáMara, que junto con el de Lemos y el de Andrade fueron los más importantes títulos hereditarios de Galicia, tiene su origen en las tierras de Xallas, y de ahí recibió el nombre de TrastáMara, es decir, más allá del Tambre («tras el Tambre»)
El título pasó al Rey Enrique II el de las Mercedes, quien después de destronar a Pedro I, su hermanastro, concedió la «merced» del condado de TrastáMara a Pedro Álvarez Osorio, Primo del Conde de Lemos. A sus descendientes sigue perteneciendo el título, aunque no el señoríO de estas tierras, que quedó convertido en Arcedianato. Las bandas de Plata y azur, que figuran en el escudo de TrastáMara bajo los lobos de los Osorio, no son otras que las del Tambre. El Arcediano de TrastáMara gobernó los arciprestazgos de Céltigos (Santa Comba) y Dubra, hasta su abolición en 1851.