| Fiestas: |
SAN FROILÁN Del 4 al 12 de Octubre.
Son las fiestas patronales de la ciudad. Sus días grandes son el 5, en que se conmemora la festividad de San Froilán, y el Domingo inmediatamente posterior, llamado "Domingo das Mozas". Tienen estas fiestas un marcado carácter popular, en ellas es típico comer el pulpo en las casetas del ferial.
CORPUS Celebración de carácter religioso, que aquí adquiere una especial relevancia dada la íntima unión de la ciudad al Santísimo, como lo manifiesta el privilegio que tiene la Catedral lucense de su continua exposición. Desde 1669 tiene lugar durante estas fiestas la Ofrenda del Reino de Galicia al Santísimo Sacramento, efectuada cada año por el alcalde de una de las siete capitales del Antiguo Reino de Galicia.
ENTROIDO El Carnaval (o Entroido) es una fiesta de origen popular que cada año ofrece una mayor animación por las calles, de máscaras, comparsas y música. Especialidades gastronómicas de estas fechas son la "cachucha" (cabeza de cerdo) con grelos, las filloas y las orejas
SEMANA SANTA Las procesiones lucenses son de las más notables de Galicia. Destaca especialmente la de la Virgen de la Esperanza, que sale el Lunes Santo. |
| Historia: |
Lugo, la más antigua capital de Galicia, debe su fundación a la política expansiva llevada a cabo en época de Augusto con el fin de anexionar al Imperio Romano el noroeste peninsular. Así, en nombre del citado emperador, Paulo Fabio Máximo funda "Lucus Augusti" (años 14-13 antes de Cristo), sobre un campamento militar instalado en torno al año 25. La ciudad sería capital del Convento Jurídico Lucense, en el que se integraba la Gallaecia norte.
El topónimo Lucus, del que deriva el Lugo actual, procede del mismo término latino, que significa bosque sagrado. También es posible que tuviese una raíz anterior, en el nombre del dios celta "Lugh", dios de la luz, al que se veneraría por estas tierras en tiempos prerromanos.
La noche de Pascua del año 460 tiene lugar un sangriento episodio en el que los suevos consiguen hacerse con el poder de la ciudad, matando a su gobernador. Bajo su dominio, la ciudad jugó un importante papel como centro religioso, siendo sede de célebres concilios. En el año 585 la dominación sueva dejaría paso a la visigoda.
A comienzos del siglo VIII la ciudad fue asaltada y tomada por las tropas musulmanas encabezadas por Muza, aunque por poco tiempo, ya que en el 740 el monarca asturiano Alfonso I la reconquista y le encarga al obispo Odoario su repoblación. En los siglos posteriores la agitación medieval continúa; la ciudad sufrirá nuevos ataques árabes (Almanzor en el 997), intentos independentistas frente a la monarquía asturiana, como el encabezado por el conde Oveco, así como luchas comunales contra el poder eclesiástico (revuelta de María Castaña a principios del siglo XV).
La entrada a la edad moderna bajo el reinado de los Reyes Católicos viene acompañada de una época de calma, que se romperá en el siglo XIX con los ataques franceses (Guerra de la Independencia) y las Guerras Carlistas, sufriendo en esta época su Muralla grandes daños. |